lunes, 20 de junio de 2011

miércoles, 23 de marzo de 2011

81 EL PRANA Y EL CLIMA







Mientras que en la superficie del globo la composición del aire es físicamente de una constancia notable (21% de oxígeno, 78% de nitrógeno y 1% de argón y otros gases raros), eléctricamente, por el contrario, es de una variabilidad sorprendente. De un instante a otro sus propiedades cambian considerablemente, incluso se invierten a veces.

Las variaciones geográficas de la atmósfera son de gran importancia porque pueden influir en algunas de nuestras decisiones, desde la elección del lugar en que pasaremos las próximas vacaciones hasta la de aquel donde construiremos nuestra casa. La atmósfera es un océano impregnado de Prana (Energía), este océano tiene zonas en calma y regiones turbulentas, tempestades visibles, como las tormentas magnéticas que perturban las transmisiones de radio o invisibles como las repercusiones en el estado de la salud. En cuanto estudiamos estos fenómenos pránicos, las consideraciones sobre la presión barométrica, las precipitaciones (lluvia, nieve), la fuerza y dirección del viento o el grado higrométrico del aire, todo esto pasa a segundo plano desde el punto de vista de la vitalidad.

Hay diferencias importantes entre las diversas regiones geográficas y el hombre no ha esperado el siglo XXI para darse cuenta de la importancia del clima de algunos lugares (borde costero, alta montaña, etc) sobre el ser humano, más precisamente sobre su vitalidad y salud. Durante mucho tiempo, el hombre ha buscado la explicación de esto en las propiedades puramente químicas de la atmósfera. El efecto revitalizante de una estadía en la playa, por ejemplo, se atribuía al yodo de las algas marinas o al bromo de las emanaciones arenosas. Es indudable que estos elementos tienen su influjo, y debemos añadir también la presencia de otros bioelementos químicos cuya importancia, desde el punto de vista terapéutico, recién comienzan a dibujarse abriendo muy amplias perspectivas para la vitalidad humana.

A medida que avanza la investigación científica moderna, las propiedades físicas del aire adquieren una importancia creciente. Las modificaciones fisiológicas debidas al clima se manifiestan a menudo desde las primeras horas, incluso desde los primeros minutos de la permanencia en algún lugar. Le basta al que vive en la ciudad ir a la costa para, según los casos, estar muerto de sueño o, al contrario, tan sobreexcitado que no puede dormir. Las propiedades físicas del aire no son extrañas a este fenómeno.

El campo eléctrico de la atmósfera (que no hay que confundir con la ionización del aire), no era conocido hasta hace muy poco, sino por los meteorólogos. Los biólogos no tenían mayor interés por él. La Tierra es una esfera electrizada cuya tensión varía en proporciones enormes con la altitud. En algunos casos la gradiente potencial sube a varios miles de voltios. Como el ser humano tiene una estatura un poco menor de 2 metros, su cabeza puede estar sometida a una tensión eléctrica mucho más elevada que la región inferior de su cuerpo. Según estas diferencias de potencial, los climas se pueden clasificar en cuatro tipos principales, de los que sólo tres se mencionan y se estudian en biofísica, éstos son:

ZONAS DE GRAN CLIMA : Son regiones cuyo campo eléctrico atmosférico es muy elevado, elevándose el voltaje al menos a 100 voltios por metro de altitud. Estas zonas corresponden a los que llamamos “estaciones de aire muy puro” que son fisiológicamente excitantes. Las zonas de Gran Clima son por lo general las vastas mesetas, las llanuras de vastos horizontes en las que nada detiene al viento que las barre ya sea en la costas maritimas o a mayor altura donde la vegetación no es frondosa.

ZONAS DE CLIMA MEDIANO:  En estas regiones la diferencia de potencial varía entre 30 y 100 voltios por metro. Estas “estaciones de aire puro” son vivificantes, pero menos excitantes y menos tonificantes que las zonas de gran clima. Son lugares más abrigados, cerca de roqueríos o en los valles, cercanos a bosques y espesuras, en llanuras, bahías profundas protegidas del viento del mar. La vegetación es aquí claramente más abundante que en las zonas de gran clima, sin ser, no obstante, frondosa. Hay muchos árboles de hoja caduca, pero no espesos; también hay pastos y álamos.

ZONAS DE CLIMA PEQUEÑO La diferencia de potencial desciende aquí a menos de 30 voltios. Estas regiones tienen una actividad vital mucho menor que las anteriores; ejercen una influencia sedante en las personas muy nerviosas. Son, entre otros, valles muy profundos y arbustos, riberas de ríos encajonados. La vegetación es aquí muy frondosa, rica en hierbas que crecen de los muros y en esparraguinas. Abundan los helechos y pequeños acebos.

ZONAS DE CLIMA CERO Por desgracia, debemos agregar un cuarto clima, creado por el hombre en las ciudades de cemento: el de las oficinas y locales de habitación donde viven uno 300 días al año, cuyo potencial es casi cero.

Normalmente, el “ciudadano” que vive en la atmósfera contaminada de las oficinas y departamentos debería ir a fortalecerse, a revitalizarse en las zonas de gran clima para recargar sus baterías nerviosas- ¡con tal que lo pudiera soportar!. Para escoger el lugar de vacaciones hay que saber reconocer los diversos climas. ¿Quiere esto decir que habrá que pasearse con un voltímetro en el bolsillo (mientras no haya que hacerlo con el contado Geiger en las zonas hoy contaminadas con la radiación atómica) para medir la diferencia de potencial del lugar a donde se espera ir? Por cierto que no. Algunos criterios nos permitirán reconocer fácilmente estas diversas zonas, primero por el aspecto del paisaje, después por el tipo de vegetación, ya que ésta depende tanto del tipo de clima como de la composición del suelo. A fin de cuentas, el humus ha sido “fabricado” tanto por las plantas mismas como por el suelo mineral.

Pero no nos engañemos, esta Zonas no siempre son espacios muy vastos. Hay siempre variaciones. En una región de Gran Clima, es posible encontrar zonas restringidas en las que el potencial desciende a menos de 100, incluso bajo 30 voltios. En la playa el potencial será superior a 100 voltios; cincuenta metros más lejos, en la concavidad de las dunas, habrá un Clima Mediano; en el patio del hotel, detrás de las dunas, el potencial será el de Clima Pequeño. En las habitaciones del hotel, con las ventanas cerradas, será igual a Cero. Loa cuatro climas en un radio de pocos cientos de metros.

Las ciudades son insalubres, no sólo a causa de la ausencia casi total de iones negativos activos (aun en las zonas de gran clima, los edificios de varios pisos transforman las calles en cañones de clima pequeño), sino también a causa de la acumulación de los gases provenientes de los coches y de las bacterias transportadas por las partículas de polvo del tráfico. Con esto podrá usted seleccionar en cada sitio los lugares más aptos, sin caer en el error de suponer que basta con residir en un balneario para beneficiarse automáticamente y en cualquier lugar con las ventajas del gran clima.

SUCESIONES DEMASIADO RÁPIDAS

Señalemos también otra regla: hay que evitarle a un organismo débil una sucesión demasiado rápida de cambios importantes de clima. En el transcurso de un simple paseo en bicicleta, a lo largo de un valle muy ancho, atravesamos una zona de clima mediano; el valle se encajona, caminamos por senderos bajo árboles, y ya estamos en zona de clima pequeño. Trepamos por la ladera para admirar el paisaje: estamos en una zona de gran clima. Es lo propio de los medios de transporte que empleamos y que nos permiten cambiar muy rápidamente de clima. Ahora bien, sólo organismos perfectamente sanos pueden permitirse pasar sin transición de un tipo de clima a otro. La Naturaleza ha dotado al hombre de dos piernas que le permiten desplazarse, pero sólo a velocidad reducida. El automóvil, que de hecho es una caja de Faraday rodante, aísla afortunadamente al hombre del campo eléctrico ambiente y le evita sufrir las consecuencias de los cambios tan bruscos de clima que experimentaría si tuviera que atravesar, en un solo día, a pleno aire, todo Chile de norte a sur.

Observando sus propias reacciones a los diversos tipos de clima, podrá cada uno hacer interesantes constataciones y saber cuáles son los más convenientes para sí. Es de tal modo importante desde todos los puntos de vista, que si estudiamos los casos de longevidad excepcional y su distribución geográfica, constatamos que esos casos se encuentran siempre entre los campesinos y los montañeses. Es bueno ir periódicamente a una zona de clima alto, con la condición de permanecer el tiempo necesario para que el organismo se adapte y pueda así efectuarse y consolidarse el reajuste pránico. El cambio de clima es una “agresión” que puede ser tónica.

SÍNTESIS

Así, pues, el hombre está sometido permanentemente al impacto de las energías del cosmos que derrama sobre él torrentes de Prana. El Sol es su fuente más próxima, y los rayos cósmicos ejerce sobre los seres vivos un influjo todavía más determinado, pero ciertamente muy importante. Por otro lado, la Tierra, que absorbe y almacena estas energías, constituye un segundo polo. El organismo humano, sistema eléctrico vibrante, es la sede de intercambios incesantes con las energías cósmicas y telúricas que lo rodean. Debe evitar el aislarse totalmente detrás de las pantallas que constituyen los muros, las ventanas, la vestimenta y el calzado. Los pulmones y la piel son nuestras superficies de intercambio con el mundo exterior. Intercambiemos prana a través de nuestra piel y nuestros pulmones- verdaderamente esponjas de electricidad-, y llevemos ese prana hasta nuestras células. Debemos tomar en consideración ésto en nuestra conducta diaria; sería un grave error despreciarlo. El prana-yama (respiración) nos proporciona las técnicas psico-fisiológicas necesarias para el control y la utilización consciente de esas energías, en pos de nuestro pleno desarrollo físico y psíquico.

viernes, 11 de marzo de 2011

80 LOS MALES DEL MUNDO








Tres son los tipos de males que aquejan al mundo moderno:

1. Los males físicos: Motivados por causas externas, como las dificultades para hallar los medios de subsistencia, la pobreza, las enfermedades, etc. Males que nunca se van a poder eliminar, pero si disminuir. No es posible eliminar, por ejemplo, los dolores físicos, pero si aplacarlos a través de la medicina; es imposible eliminar la muerte, pero si es posible postergarla permitiendo que la mayoría pueda alcanzar la vejez; no es posible subsistir sin trabajar, pero si es posible pagar remuneraciones dignas de un ser humano y condiciones de trabajo seguras y agradable mediante la justicia laboral y los adelantos tecnológicos. Por lo insuficientes de sus remuneraciones, la gran mayoría de los obreros, empleados y aún profesionales, viven esclavizados a sus trabajos. Trabajos comunmente repetitivos que están bajo la amenaza constante del hastío, las enfermedades laborales (musculares, óseas y vertebrales), y la tensión nerviosa (con sus secuela de hipertensión arterial, taquicardia, úlcera estomacal y duodenal, colon irritable, diabetes, cefaleas, etc). Forzados por la necesidad de ganar más dinero para disponer por lo menos de un regular nivel de subsistencia, convierten sus escasas horas libres en horas extraordinarias de labor, viéndose impedidos gran parte de su vida a tener un tiempo de solaz con su familia y sus amigos, dedicarse al ocio productivo, la cultura o el perfeccionamiento interior, debiendo trabajar hasta la vejez acosados por el permanente temor a la cesantía., la falta de medios para educar a sus hijos; o los más desposeídos por la amenaza del hambre y la indefensión total. La mayoría de los trabajadores no tienen oportunidad de intervenir de algún modo creativo en su trabajo. Convertidos en simples máquinas productivas sujetas a la voluntad del patrón ven como su única satisfacción el pago de fin de mes. La idea del trabajo como una realización vitalizadora o un placer creatívo semejante al de los artistas, es una idea descabellada y aunque deseada, un mito irrealizable. Ya al finalizar la vida, tras la jubilación, nuevos temores acosan al hombre: temor al desprecio de la sociedad moderna por los viejos, temor a las enfermedades, a la soledad, al hastío y al aburrimiento, ya que no habiendo tenido mayor experiencia en ello, no saben como aprovechar las horas libres ahora abundantísimas, no quedándoles otro camino que sumirse en la nostalgia y la desesperanza apresurando su muerte. Es indiscutible que la principal arma para paliar los males físicos es la Ciencia, pero desarrollada integralmente sin discriminaciones de ningún tipo, para lo cual se depende del apoyo y 1ibertad que se brinde al conocimiento universal. Libertad expresada como garantía para que todo aquel que quiera estudiar algo tan nuevo y extraño, que no sea reconocido por la ciencia ortodoxa, pueda hacerlo.

2. Los Males de Temperamento: Son aquellos motivados por causas internas del hombre como el mal carácter, la ignorancia, la flojera, las pasiones insensatas, el egoísmo, la soberbia, etc, que contrariamente a los males físicos, son posibles de eliminar a través de la autorrealización y el desarrollo de la voluntad.

3. Los Males de Poder: 0 aquellos males engendrados por el poder económico, intelectual o el poder militar, cuya raíz es la prepotencia personal, con su cohorte de absolutismo, tiranía e intervención en el libre desarrollo de los individuos y de las naciones, sea por el avasallamiento económico, el enseñoreamiento psicológico a través del monopolio de la cultura y la educación, o la fuerza de las armas. Los males de poder los intensifican en gran medida los males de temperamento de las clases dirigentes. El arma principal para combatir este tipo de males es la reforma de la organización del Estado haciéndola más coordinativa que gobernante, de tal modo que la intervención de un hombre, o de un grupo, en la vida de otros, se reduzca al mínimo.

Resumiendo podemos decir que nuestras desgracias provienen de dos fuentes: 1. del medio externo al cual estamos sujetos y 2. de nuestra propia personalidad que nos sujeta al control de otros. La sociedad del futuro ha de favorecer en grado sumo el desarrollo de relaciones no discriminativas de tipo ecológico, las cuales será imposible poner en vigencia si no se produce primero a través del perfeccionamiento del Estado, una fuerte evolución de la cultura general y un consistente progreso civil expresado como libertad, seguridad, educación y servicio social.

jueves, 10 de febrero de 2011

79 EL PRANA Y LA FUERZA VITAL







Prana es la suma total de todas las energías contenidas en el Universo”. Un término muy amplio. Para los yoguis, el Universo está compuesto de Akasa, el éter cósmico, y del Prana, la energía. Cuando Prana actúa sobre Akasa, nacen todas las formas de la materia. Esta concepción corresponde en suma a la de nuestra física nuclear, que considera toda materia como energía “ordenada” o dispuesta de diversos modos. La ciencia no admite la noción de éter- ¡provisoriamente al menos!

Cuando escribimos Prana con mayúsculas, designamos a esta Energía Cósmica tomada en conjunto, y prana con minúscula indicará su manifestación. Por lo tanto, Prana es la energía universal indiferenciada, y prana la energía diferenciada, manifestada en cualquier forma. El magnetismo es una manifestación del prana, así como el electromagnetismo y la gravitación. Todo lo que se mueve en nuestro Universo es manifestación del Prana: gracias al Prana el viento sopla, tiembla la tierra, se abate el hacha, despega el avión, estalla la estrella y piensa el filósofo. El Prana es universal. Existimos en un océano de prana del que cada ser viviente es un torbellino. Los yoguis afirman que lo que caracteriza a la vida, es su capacidad de atraer prana a sí, de acumularlo y de transformarlo para actuar en el medio interior y en el mundo exterior.

El lector podría preguntarse por qué utilizo el término “Prana” más bien que el de “Energía”. Para nosotros, occidentales, el término “Energía” es un concepto menos amplio y demasiado material. Para el yogui, el mismo pensamiento es una forma más sutil de prana, en tanto que para el occidental la energía es algo completamente diferente. Nuestra energía es, digámoslo, demasiado industrial. Según los yoguis, el prana está presente en el aire, y sin embargo no es ni él oxigeno, ni el nitrógeno, ni ninguno de lo componentes químicos de la atmósfera. El prana existe en los alimentos, en el agua, en la luz solar, y sin embargo no es ni las vitaminas, ni el calor, ni los rayos ultravioletas. El aire, el agua, los alimentos, la luz solar sirven de vehículo al prana, del cual depende toda la vida animal e incluso vegetal. El prana penetra todo el cuerpo, incluso ahí donde el aire no logra entrar. El prana es nuestro verdadero alimento, porque sin prana no es posible ninguna vida. El mismo dinamismo vital sólo sería una forma particular y sutil del prana que llenaría todo el Universo. La vida latente empaparía así todo el cosmos, y, para manifestarse en el plano material, el espíritu se serviría del prana para animar al cuerpo y sus diversos órganos. ¡Hasta aquí no vamos muy en contra de las teorías occidentales modernas! Sin embargo, los yoguis van más allá de la afirmación de la existencia de esta energía- que ningún físico nuclear negaría.

Los Rishis proclaman- y esto forma la base misma del yoga- que el prana puede ser almacenado y acumulado en el sistema nervioso, más especialmente en el plexo solar. Acentúan además esta NOCIÓN CAPITAL Y ESENCIAL, a saber: que el yoga nos da el poder de dirigir a voluntad esta corriente de prana mediante el PENSAMIENTO. El yoga proporciona así un acceso consciente y voluntario a las fuentes mismas de la vida.
Prana= la suma total de las energías del Universo. Prana no es ni el magnetismo, ni la gravitación, ni la electricidad, sino que estos diversos fenómenos son manifestaciones del prana universal. Estamos envueltos en Prana.

Prana se manifiesta dondequiera haya movimiento en el Universo. Los movimientos más tenues, como los de los electrones alrededor del núcleo atómico, pasando por la fuerza muscular y la coz del bruto, constituyen otras tantas manifestaciones del Prana Universal. La vida, la fuerza vital”, es una manifestación como las demás. He aquí algunos párrafos extraídos del libro de Hufeland, publicado a comienzos del siglo XIX, “ El arte de prolongar la vida del hombre”, que encierra ideas ideas asombrosamente cercanas a las concepciones yóquicas expuestas anteriormente: “¿Qué es la vida? ¿Qué es la fuerza vital? Pertenecen estas cuestiones al gran número de las que encontramos a cada paso al estudiar la Naturaleza. Simples en apariencia, no se refieren sino a fenómenos muy ordinarios, a hechos de lo que somos testigos cada día y, sin embargo, es muy difícil responderlas. En cuanto un filósofo emplea la palabra fuerza, podemos estar seguros que se encuentra embarazado, porque explica una cosa, mediante una palabra que es a su vez un enigma.

En efecto, ¿se ha logrado hasta hoy asignar una idea clara a esta palabra “fuerza”? Sin embargo, así es como se han introducido en física una infinidad de fuerzas, tales como la gravitación, la atracción, la electricidad, el magnetismo, etc., que no son en el fondo otra cosa que la “X” de los matemáticos, es decir, la incógnita que buscamos. Sin embargo, necesitamos signos para representar cosas cuya existencia no podemos negar, pero cuya esencia es incomprensible; diría nuevamente la palabra fuerza, previniendo, sin embargo, que no pretendo de modo alguno decidir si lo que llamamos fuerza vital es una materia particular o sólo una propiedad de la materia.

“La fuerza vital es, sin lugar a dudas, una de las más generales, de las más poderosas y de las más incomprensibles de la Naturaleza. Todo lo llena y todo lo mueve. Probablemente es la fuente de todas las demás fuerzas del mundo físico, o por lo menos del mundo orgánico. Ella es quien produce, conserva y renueva todo, y quien, después de tantos millares de años, hace reaparecer en cada primavera a la creación tan brillante y tan lozana como cuando salió de manos del Creador. Verdadero soplo de la divinidad, es inagotable e infinita como ésta. Por fin, es ella quien, perfeccionada y exaltada por una organización más perfecta, inflama el principio del pensamiento y del alma, y da al ser racional no sólo la existencia, sino también el sentimiento y los goces de la vida, porque he observado siempre que el sentimiento que se tiene del precio y de la dicha de la existencia está en razón de la mayor o menor energía de la fuerza vital, y que así como una cierta sobreabundancia de vida dispone mejor a todos los placeres, a todas las empresas, y hace encontrarle más encanto a la vida, así también, por el contrario, no hay nada más apto que una falta
de fuerza vital para producir este disgusto y este fastidio de la vida que por desgracia caracteriza demasiado bien a nuestro siglo.

Cuando se estudia con cuidado los fenómenos de la fuerza vital en el mundo organizado, logramos descubrir en ella las siguientes propiedades y leyes: la fuerza vital es el agente más sutil, más penetrante y más invisible que hasta el presente hayamos conocido en la Naturaleza; sobrepasa incluso, al respecto, a la electricidad y al magnetismo, con los que parece, por lo demás, tener gran analogía bajo otros aspectos. Aunque penetra todos los cuerpos, hay, sin embargo, modificaciones de la materia con las que parece tener más afinidades que con otras, se une a ellas más íntimamente y en mayor cantidad y se identifica en cierto modo con ellas. Llamamos a esta modificación de la materia “estructura orgánica”, o simplemente organización, y damos el nombre de organizados a los cuerpos que la poseen, es decir, los vegetales y los animales. Esta estructura orgánica parece constituida por una cierta disposición por una cierta mezcla de las partículas más desligadas, y a este respecto encontramos una analogía sorprendente entre la fuerza vital y el magnetismos… La fuerza vital puede existir en estado libre o latente, y bajo este aspecto tiene mucha analogía con lo calórico y la electricidad”

martes, 8 de febrero de 2011

78 NATURALEZA DE LA VIDA








La vida se originó en nuestro planeta luego de que enormes cantidades de polvo cósmico cargadas de átomos y moléculas, provenientes del espacio interestelar, fueron depositadas en los mares del planeta recién formado. En forma de compuestos de hidrógeno, agua, formaldehído y amonio, millones de moléculas irradiadas por la luz, rayos cósmicos, ultravioleta, infrarrojos y otros, se mezclaron en su superficie creando una especie de "caldo de cultivo" que fue cocido por las altas temperaturas del planeta, apenas en enfriamiento, en un proceso que tomó millones de años.

A medida que estas moléculas primordiales de la vida interactuaron entre si, generaron una serie de reacciones químicas que produjeron moléculas cada vez más complejas. Estas moléculas más grandes se convirtieron a la postre en los primeros "bloques de construcción" de las formas más primitivas de vida en la tierra. Ayudadas por la introducción del borato en la mezcla primaria, las moléculas provenientes del espacio exterior reaccionaron para formar la ribosa, un tipo de azúcar con cinco átomos de carbono y a una serie de estructuras moleculares aun más complejas, llamados nucleótidos: adenina (A), güanina (G), citosina (C) y uracilo (U) que son el "alfabeto genético" de una sustancia llamada el RNA o acido ribonucleico.

La aparición de una molécula a base de carbono trajo como consecuencia la formación de materia orgánica capaz de asociarse para formar "organismos" vivos como pasó con algunas formas de RNA que adquirieron la capacidad de autorreplicarse y por lo tanto de multiplicar exponencialmente su cantidad hasta que alguna de ellas, en su variedad de mezclas, dieron origen al material constituyente del ADN, la molécula de la vida por excelencia. Con el ADN apareció la herencia de la vida: la capacidad de traspasar la información y el "conocimiento molecular" a su generación siguiente, garantizando así la continuidad del proceso. Luego, estas moléculas orgánicas adquirieron la propiedad de sintetizar otras nuevas hasta que lograron construir una barrera o membrana que las separaba del medio exterior y les permitía una interacción selectiva con él. Así se formaron los primeros organismos vivos individuales, la primera forma de vida independiente y autorreplicativa: la célula.

La célula es una estructura compleja autosuficiente, lo que quiere decir que una célula come, crece, elimina sus desechos, respira y se reproduce por si sola. Existen organismos donde todo su cuerpo está representado por una sola célula. Pero resulta más mucho más fácil sobrevivir en un mundo hostil si compartimos el trabajo con otros individuos en vez de hacer todo uno mismo. Cada grupo de célula cumple un determinado rol dentro del conjunto, todas juntas funcionan como una sola entidad (formada por distintos individuos). Fue cuestión de tiempo para que muchas células se asociaran formando organismos de mayor tamaño y complejidad que a su vez fueron creando tejidos hechos de células que se fueron diferenciando y especializando en sus funciones especificas, como el manejo del agua y las sales, tejidos contráctiles o estructurales, tejidos de soporte o tejidos de conducción eléctrica. Surgieron entonces los órganos, como el sistema nervioso, el músculo cardíaco, el tejido renal y hepático, el hueso, etc. Aparecieron, según el camino evolutivo, los reinos vegetal y animal con sus diferentes especies, familias y ordenes.

Somos por consiguiente, en lo que respecta a nuestra estructura física corporal, una gran masa de células organizadas en órganos y sistemas, muy diferentes entre sí. Pero, todas ellas (no importa su clase, su forma ni su función y ni siquiera la forma de vida que la contiene, bacteriana, vegetal o animal) están hechas de las mismas moléculas que a su vez se originan de la mezcla de la misma clase de átomos. Las células son como pequeños lagos acuosos a manera de espejos lisos, brillantes y templados que poseen sales (y por tanto iones) y moléculas de proteínas (cargas eléctricas) en su interior. Una clase particular de moléculas, que conforman los genes, son las responsables de albergar en ellas todas las historias evolutivas de nuestros antepasados. Quiere ello decir que las células contienen la información ancestral que llamamos hereditaria.

Cuando en el transcurso de nuestra vida aparecen el temor, el miedo, la ira y otra serie de emociones afines, se producen en nosotros reacciones químicas que conllevan a que en la sangre se viertan, desde nuestras glándulas (las suprarrenales, por Ej.), grandes cantidades de hormonas como la adrenalina, el cortisol y otras, que viajan por el torrente circulatorio y bañan a todas las células del organismo trasmitiendo la información de esa emoción. Los efectos son devastadores para ellas: consumen sus reservas de energía, alteran el equilibrio de los iones y sales y pierden agua. Dicho de otra manera: los espejos celulares se deforman arrugándose o hinchándose en demasía, perdiendo su consistencia, su brillo y con ello su equilibrio. Tal deformidad hace que la propia célula produzca unas moléculas internas que son trasportadas, por una serie de canales que tiene en su membrana, a las células contiguas, como si fuera un mensaje de alerta que se multiplica exponencialmente a su alrededor y que altera profundamente el metabolismo interno.
Así el miedo se vuelve químico y se arraiga en miles de millones de células en todos los órganos. Tal es la magnitud del “miedo celular” que se activa un programa, un software de autodestrucción que viene en los archivos de la historia genética llamado el mecanismo de la apoptosis (o muerte celular programada).
Por su acción, se puede decir que la célula se suicida como una manera de evitar la propagación del desequilibrio más allá de sus fronteras. Al menos ese es el propósito. Pero cuando la apoptosis es masiva son millones de células que fenecen a una velocidad mucho mayor que la que tiene el cuerpo para reemplazarlas. Ese es el origen del envejecimiento. Y si son células del sistema nervioso, mucho más lentas y difíciles de reponer, sumada a la pérdida de tejidos vivos en todo el organismo, el resultado no es otro que la dolencia y luego de ella la enfermedad.

Por otra parte, las células que no llegan a morir pueden ser restauradas en su equilibrio por medio de medicamentos, nutrición celular con vitaminas, minerales y microelementos (alimentación sana), ejercicios musculares, meditación y estados de vida armónica como la risa, la sonrisa, el abrazo, la voluntad, el compartir y otros más. Y todo lo anterior, aunque de diferente manera, tiene un solo efecto: Las células están formadas por moléculas, millones de cristalitos vibrantes, puros e inocentes, susceptibles de ser programados, reprogramados, alineados y polarizados por medio de algún factor interno (espiritual) o externo (el medio ambiente) que les brinde la capacidad de ejercer su función en el cuerpo.

Todas las formas de vida comparten la misma estructura molecular y todas las formas de materia existente, viva o inerte, pertenezcan ellas a un vegetal, a un humano, a un planeta, a un cometa o a una estrella, estamos hechos de los mismos átomos y por tanto regidos por las mismas leyes físicas y químicas que determinan su comportamiento y su interacción. El punto que nos interesa de todo ello es que, siendo nosotros materia formada por estructuras atómicas y moleculares, en lo que respecta a nuestro cuerpo físico, estamos sujetos a las mismas fuerzas que gobiernan el comportamiento de toda materia en el universo: fuerzas gravitatorias, fuerzas de interacción nuclear fuerte y débil y fuerzas electromagnéticas. Así es fácil comprender, por lo tanto, por qué nuestro organismo genera corrientes eléctricas que son medibles (por Ej., en un electrocardiograma, un electroencefalograma, un potencial o voltaje superficial de la piel, etc.); y así, entendemos también, por qué poseemos "gravedad", expresada como el peso corporal que nos mantiene sujetos a la superficie de nuestro planeta.

Es fácil concluir, entonces, que es perfectamente factible que los campos eléctricos, magnéticos, gravitacionales; las energías y fuerzas atómicas, acústicas, lumínicas y vibracionales nos pueden afectar, mejorando o debilitando nuestras defensas. En conclusión, somos una masa conformada por átomos y moléculas que posee mente, pensamiento y conciencia de vida y que comparte los mismos elementos que construyen todo el universo y por tanto interactuamos con sus fuerzas y con él mismo, a través de ellas, formando un solo todo integrado, holístico.

sábado, 15 de enero de 2011

77 EL EJE MENTE – CEREBRO - CUERPO







El asiento del PENSAMIENTO, no su origen, es el Cerebro.

El asiento de las EMOCIONES, no su origen, es el Cerebro.

El orígen de ambos es la MENTE. El CUERPO es el escenario.

El CEREBRO es sólo el intermediario entre la Mente y el Cuerpo.

La mente es el centro espiritual del conocimiento, la reflexión y el discernimiento humano. A través de ella el hombre siente, percibe y piensa; y a través de ella también la inteligencia se asocia con la vida emocional. El destino de la mente es ascender, mediante la sabiduría, hasta el nivel más alto del espíritu. La mente es el fenómeno que evidencia la actividad del ser viviente y de los variados sistemas de energía en todos los niveles de inteligencia, rica o pobre.

En relación con la personalidad, la mente esta interviniendo constantemente en el hombre a nivel material-espiritual a través de la luz material o fotónica, la luz del discernimiento intelectual y la luz espiritual. Es un hecho innegable que sin la mente y la energía, dos entes reales pero inmateriales, ninguna evolución sería posible, ningún proyecto sería realizable.

Todas las realizaciones humanas sean éstas una doctrina filosófica, política o económica, una obra artística, un descubrimiento científico, un invento, o la procreación misma de la especie humana, se generan necesariamente en esa fuente primaria llamada mente, cuyas manifestaciones intelectuales y afectivas son multiplicaciones de las inmateriales ideas-fuerza, en forma de pensamientos, sentimientos, anhelos, imaginaciones, que apoyadas por la voluntad, la inteligencia y la acción unificadora de todas las formas de energía necesarias para la realización de un proyecto, se concretan posteriormente como realidades tangibles.

A través del cerebro la mente imprime sus manifestaciones, llamadas actos o acciones, en el mundo material representado por el organismo físico. Tal proceso se lleva a cabo por medio de la secreción de millones de pequeñas moléculas mensajeras, llamadas neurotransmisores, producidos en las células cerebrales llamada neuronas (la célula es el elemento de menor tamaño que puede considerarse vivo).

Esto se conoce con el nombre de neuromodulación.

De esta manera, el cerebro como instrumento de la mente, regula su respuesta y transfiere la misma al resto del organismo, acorde con el pensamiento y la emoción que en él imprima la mente.

Dicho de otra forma: el amor, el miedo, la ira, el enfrentamiento, la reacción de huída o lucha, la angustia, el hambre, la sed, el deseo sexual, en fin, toda la gama de sensaciones, instintos y emociones propias de la especie humana (y por ende de todo ser viviente), poseen su propia química.

La mente “siente y piensa” las cosas. El cerebro capta el mensaje de la mente y lo transfiere al cuerpo en forma de procesos químicos y eléctricos que activan la energía vital del cuerpo y moviliza sus órganos a través de sus funciones, para reproducir el efecto según haya sido su origen. Así, el cuerpo y la mente se entrelazan como una unidad funcional expresándose como manifestaciones complementarias de la misma energía vital que anima al ser. Lo que sucede en uno afecta al otro y viceversa en un proceso de bio-retroalimentación. Ejemplo de ello son las patologías psicomáticas

La sabiduria no se asimila con los ojos, sino con los átomos de todo el cuerpo. Cuando la convicción de la verdad no está únicamente en la mente, sino en la totalidad del ser, éste recién quizás podrá dar testimonio de su significado.

Los pensamientos son entes que están vibrando eternamente en el Cosmos. Son universalmente proyectados y no individualmente originados; una verdad no puede ser creada sino únicamente percibida. Los pensamientos erróneos del hombre son solamente e1 resultado de imperfecciones en su discernimiento.

Cada átomo y cada molécula en la Naturaleza está continuamente irradiando. Aun después de la muerte, la sustancia que forma al hombre, continua enviando sus delicados rayos. La longitud de onda de estos rayos varía desde las más cortas que se hayan usado nunca, a las más largas como las ondas de radio. El enjambre de estos rayos es casi inconcebible. Son millones. Tan sólo una molécula grande, puede emitir más de un millón de longitudes de ondas diferentes al mismo tiempo. Las ondas mas largas de esta clase viajan con la facilidad y la velocidad de las ondas de radio.

Muchas verdades no previstas que nuestros descendientes descubrirán en el futuro, están hoy alrededor nuestro, mirándonos a los ojos, por asi decirlo; y sin embargo no las vemos. Y no las vemos porque no queremos verlas, ya que tan pronto como un hecho inesperado y poco familiar aparece, tratamos inmediatamente de comprenderlo y fijarlo sólo dentro del marco de nuestro conocimiento común y rutinario, riéndonos burlonamente si alguien trata de darle una connotación diferente. Tal como sucedió antes del descubrimiento de las actuales verdades científicas que hoy todos aceptamos.

Cuando se integran la MENTE y el CUERPO en una sola unidad incuestionable, se crea una disposición psicológica que hace posible experimentar intuiciones que trascienden la consciencia ordinaria. La mente humana para dominar la materia y evitar su propia destrucción, puede y debe poner en acción dentro de si energías mas grandes que las encerradas dentro de ella, al fin y al cabo la materia, científicamente, no es otra cosa que pura energía.

Las percepciones supraconscientes de la verdad son permanentemente reales e inmutables y se imprimen fuertemente en el subconsciente, en tanto que las fugaces impresiones sensoriales, que solo poseen una verdad relativa y temporal, pronto pierden su vivacidad en la memoria.

La calidad del pensamiento depende de la frecuencia de su vibración.

El pensamiento humano está determinado por la frecuencia de vibración de la unidad cuerpo-mente. Por ello dos seres humanos nunca pensará igual, porque sus frecuencias de vibración pensante están determinadas por la frecuencia de vibración de sus respectivas mentes-cuerpos. Además, en términos corrientes, una persona según su ánimo estará emitiendo buenas o malas “vibras”.

Un ser humano que ha tenido traumas en su infancia desarrolla una química cerebral y corporal diferente de otro cuyo pensamiento y personalidad se ha estructurado de forma más segura, menos dubitativa, más firme y estructurada. La frecuencia de vibración cerebral-pensante es, por tanto, menor en el primero que en el segundo. Así, el pensamiento de ambos es esencialmente diferente en su forma y manifestación. Las moléculas de neurotransmisores, los impulsos eléctricos y las hormonas predominantes en las zonas del cerebro responsables de la expresión de las emociones (miedo, ira, agresión, amor, seguridad, etc.) serán diferentes en ambos casos.

En consecuencia, todos los órganos y tejidos del organismo serán bañados, a través de la sangre, por las moléculas mensajeras de las diferentes emociones según sea la clase de pensamiento que se emane. El cerebro se encarga de ello activando glándulas (en particular en el hipotálamo, el hipocampo, las amígdalas cerebelosas y otras como la corteza prefrontal), creando un “clima interno orgánico” en concordancia con la emoción o el sentimiento que la mente imprima al cerebro.

Para decirlo de una manera más simple, el cuerpo de una persona insegura y llena de miedos es diferente a una que posea el pensamiento más sólido y seguro. El segundo será más sano, menos propenso a enfermedades, infecciones y accidentes.

viernes, 26 de noviembre de 2010

76 En busca de la UNICIDAD








Libertad es tener por país el
Universo y por ley la Voluntad
(Opera "Carmen")

El logro de la libertad, uno de los objetivos máximos de la vida, pasa por estos dos estadios: uno, la amplitud mental para considerarse parte integral del Universo (apertura hacia la ciencia); y el otro, considerar a la voluntad como la máxima ley de progreso y de vida, tanto la Voluntad de Dios como la propia (apertura hacia la espiritualidad). El mundo es una pura interpretación mental que depende de la atención que se ponga sobre las cosas, la que a su vez depende de la inclinación personal. De este modo, los místicos enfocan el mundo de cierta manera y los pragmáticos de otra. Uno es el mundo el de los fanáticos materialistas y otro el de los fanáticos religiosos. Pocos son los que comprenden el mundo en sentido unitario, porque la mayoría ni siquiera comprende su propio mundo, inmersos como están en la desarmonía, siempre en los extremos, fuera del fiel de la balanza, o demasiados sentimentales o demasiados racionales. No se comprende que para vivir en el mundo real, falta hallar el punto donde se equilibran las cualidades, la zona de integración de los aspectos contrapuestos del hombre, el punto de convergencia de sus dos culturas: la racional (científica) y la espiritual.

La Humanidad está hoy justamente en la edad en que, como dijera Ferrié, después de la divergencia se instaura un período de neutralización, para finalmente conseguir la convergencia. Divergencia que aún se mantiene en esta edad moderna, ya que por un lado los científicos explican la variedad de fenómenos físicos de sus respectivas disciplinas, menospreciando cualquier tipo de causa metafisica; y por otro lado, los religiosos se limitan a simples explicaciones teológicas y morales, sin relacionarlas de ningún modo con la formulación científica. En el mundo occidental, esta divergencia se multiplica por la gran variedad de credos en que se divide la iglesia cristiana, que ofreciendo cada una explicaciones parcializadas y proselitistas de una verdad espiritual que es única, desconciertan y desorientan. Si las trayectorias científica y religiosa se dirigieran juntas hacia un solo objetivo: la interpretación holística o unificada de mundo y del hombre, sin falsos prejuicios ni descalificaciones, se obtendría al fin la tan ansiada complementación de ambas ramas, con el consabido fruto de armonización interior del hombre y de éste con su medio ambiente. ¿Se llegará algún día a comprender que el punto de convergencia es un punto netamente espiritual, indisolublemente ligado al Amor? Porque si las Ciencias Naturales consideraran a esta fuerza unitiva como básica en la búsqueda de la causalidad fundamental de los fenómenos, se aclararía tal vez uno de los mayores misterios de la naturaleza, como es la relaci6n existente entre las fuerzas gravitatorias, electromagnéticas e intranucleares.

Dice Desiderio Papp en su Historia de la Ciencia en el Siglo XX: "En último término, lo que Einstein buscaba era algo más profundo que la simple ligazón entre la gravitación y el electromagnetismo; buscaba la unificación del campo de fuerzas y la materia, estas dos entidades que aunque inseparablemente vinculadas, permanecen radicalmente heterogéneas para la ciencia. Un afán semejante a aquél que, durante gran parte de su vida, había estimulado a Kepler a rastrear las señales dejadas por la "armonía de los mundos"

Un ejemplo de lo esclarecedora y potente que es la Unicidad de lo aparentemente diferente, es la luz y su composición dual a la vez corpuscular y ondulatoria (exponentes de la física materia en lo corpuscular y del abstracto espíritu en lo ondulatorio)), dos elementos contrapuestos que actúan como un solo todo haciendo comprensible el mundo. La atención unidireccional no promueve el desarrollo, sino el fanatismo. Es la atención multidireccional, fortalecida por la voluntad, la que abre los cauces del desarrollo real y el progreso, que en el caso de la ciencia y la tecnología (con un trabajo en equipo multidisciplinario) conduce al bienestar material del hombre, y en el caso de la espiritualidad (en integración gloriosa de la verdad, la belleza y la bondad), conduce a su bienestar espiritual. La fusión de ambas habrá, naturalmente, de conducir a la edad de oro que por tantas centurias el hombre ha esperado.

jueves, 11 de noviembre de 2010

75 CIENCIA Y ARTE








La cultura científica nos ha dogmatizado, acostumbrándonos a la idea de que sólo es real lo que se puede captar con los sentidos, medir, calcular, ser reducido a leyes, experimentar y repetir; pero la verdadera realidad, hecha de substancia espiritual, necesita de sentidos diferentes para ser conocida. Por eso las ciencias físicas son por ahora incapaces de entenderla. Solamente lo harán cuando se unan simbióticamente con las ciencias del espíritu, sensibilizándose con lo subjetivo de las cosas, con aquello que el arte descubre con tanta propiedad en sus alegorías. El artista pereciera presentir los significados más íntimos de las cosas, expresándolos como diferencias formales, tonales, de modulación, matiz, claroscuro, etc, en sus obras plásticas, musicales o poéticas, que partiendo de una unidad mínima, se extienden grandiosamente mostrando una visión diferente del mundo, más hermosa, armónica, perfecta. Los objetos y eventos rutinarios, que el común de los mortales vemos aparentemente iguales, los muestra diferentes, quizás con sus almas auténticas, provocando desconocidas emociones. El lenguaje libre y, a veces, absurdo del arte es muy diferente al lenguaje convencional y lógico de la ciencia, por eso ésta jamás podrá describir con su sintaxis la irradiación mágica de una obra de arte y menos percibir las sutilezas ocultas e inefables de la realidad del mundo, ilógica muchas veces para la razón.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

74 EVENOMETRÍA









O "geometría de la estructura de los sucesos o eventos". Nueva geometría que se sustenta en el nuevo concepto de tiempo, considerado como cuarto vector dimensional por la Teoría de la Relatividad de Einstein (las otras tres dimensiones son el ancho, la longitud y la altura que dan forma a los cuerpos físicos). Geometría capaz de describir globalmente en base a tiempos básicos, tanto el desarrollo substancial de las cosas materiales (estrellas galaxias, planetas, organismos vivos, etc.) como de las cosas espirituales (cultura, arte, psicología, religiosidad, etc.). Ambos grupos de "cosas" originadas y extendidas en el espacio-tiempo einsteniano, a partir de un estado 0 (cero), inextenso y atemporal. En el caso del macro-evento Universo (el universo en que vivimos), el estado cero fue el singular campo de fuerzas donde se produjo la Gran Explosión (el Big Bang) que originando multitud de puntos o eventos mínimos insistentemente repetidos, se desplegó y extendió, dando inicio a la formación del Universo.

En lineas generales, estos puntos o "eventos mínimos persistentes" se extienden primero en términos de tiempo (estructuras T), y después en término espaciales de energía-materia (estructuras S). Semejante al tercer movimiento de una partitura musical (dependiendo de si el tercer suceso que vendrá será una repetición del primero o si será un nuevo estado en si mismo), se generan dos nuevos tipos de eventos mínimos que se desarrollan paralelamente, proyectando por un lado un microuniverso de fotones prototipo (un objeto material), y por el otro, un microuniverso de electrones prototipo (un suceso espiritual). De este modo el proceso evenométrico explicas dos cosas. Por una parte cómo desde un potencial Estado 0 (cero) se formó el Universo Espacio-Temporal de la materia-energía, con su cohorte de objetos estelares en contínua expansión: y por el otro, cómo aparecen y se extienden las multifacéticas culturas de la Humanidad.

En el hombre (Organismo- Intuitivo-Reflexivo), constituído por materia y espíritu como todas las cosas, las estructuras (S) y (T) o estructuras materiales y espirituales, se hayan inextricablemente unidas. Los modelos evenométricos, como puede verse, constituyen una sintaxis provisoria para representar estados y relaciones que abarcan objetos, personas, culturas, sociedades y el Cosmos en general. Difieren de cualesquiera de los modelos geométricos de la física en que, a diferencia de éstos, los modelos evenométricos están necesariamente en contínuo crecimiento, orientados hacia un objetivo final que dependerá de nuevos sucesos que se presenten. Evenométricamente el ciclo de evolución e involución del Universo, denominado por los científicos "Oscilación de Hawkings" (Big Bang y Big Crunch); por la filosofía "Eterno Retorno" y por la religión hindú "Respiración de Brahma", se expresa a través de la fórmula 01-10.

En la primera fase 01, el cero representa al Estado 0, ó campo singular potencial de fuerzas donde se originó el primer evento mínino (el Big-Bang o exhalación respiratoria de Brahma) y el uno representa el Estado 1 o la textura espacio-temporal en expansión (la evolución del universo de cosas materiales y sucesos histórico-culturales).

En la segunda fase 10, el uno representa al Universo que comienza a colapsarse y retrotraerse en su viaje de retorno o de involución al potencial Estado 0, su fuente, donde desaparecerá (el Big Crunch o inhalación respiratoria de Brahma).

viernes, 8 de octubre de 2010

73 La Fuerza del Amor que nos Une





La felicidad no depende de lo que pasa a nuestro alrededor, sino de lo que pasa dentro de nosotros.
La felicidad se mide por el espíritu con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida.
La felicidad es un asunto de valentía; es tan fácil sentirse deprimido y desesperado.
La felicidad es un estado de la mente. No somos felices en tanto no decidamos serlo.
La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida...


Rassouli es conocido en la comunidad del arte como un artista que refleja el misticismo y la espiritualidad del Cercano Oriente en sus cuadros y murales a través del uso de la tecnología de la pintura europea. Lo que aparece en los lienzos es una perspectiva eterna que ilumina la luz creadora divina a través de la forma ...

jueves, 7 de octubre de 2010

72 Of.Victoria-Marcha huelguistas a IQUIQUE





domingo, 3 de octubre de 2010

71 Características de las MAMÁS





martes, 28 de septiembre de 2010

70 Examinando la vida 2. NUESTRO MUNDO INTERIOR actúa como un Imán








Un lujurioso atraerá siempre escenas, dramas y hasta tragedias de lascivia en las que se verá metido...
Un borracho atraerá a otros borrachos y se verá metido siempre en bares y cantinas, eso es obvio...
¿Qué atraerá el usurero? ¿Al egoísta? ¿Cuántos problemas? ¿Cárcel? ¿Desgracias?

La gente amargada, enferma, cansada de sufrir, tiene ganas de cambiar, voltear la página de su historia...Quieren cambiar y no saben cómo; no conocen el procedimiento; están metidas en un callejón sin salida...Lo que les sucedió ayer, les sucede hoy y les sucederá mañana; repiten siempre los mismos errores y no aprenden las lecciones de la vida. Todo su acontecer es repetitivo, dicen las mismas cosas, hacen las mismas cosas, lamentan las mismas cosas, se quejan de las mismas cosas....Esta repetición aburridora de dramas, comedias, enfermedades y tragedias, continuará mientras carguemos en nuestro interior con los elementos indeseables, negativos, de la envidia, el orgullo, la irresponsabilidad, la flojera, la violencia, la codicia, la vida fácil, la voluptuosidad, la glotonería, etc., etc., etc.

Incuestionablemente los estados interiores negativos, equivocados, pueden ser corregidos mediante los procedimientos correctos. Como quiera que la vida interior es el imán que atrae los eventos exteriores, necesitamos con urgencia máxima inaplazable, eliminar de nuestra mente los estados psicológicos erróneos.
Lo exterior es tan sólo el reflejo de lo interior, quien cambia interiormente origina un nuevo orden de cosas. Los eventos exteriores jamás serían tan importantes, como el modo de reaccionar ante los mismos. ¿Te mantuviste sereno ante el insultador? ¿Recibiste con tranquilidad las manifestaciones desagradables de vuestros semejantes? ¿De qué manera reaccionaste ante la infidelidad del ser amado? ¿Te dejaste llevar por el veneno de los celos? ¿Heriste psicológicamente a alguien? Los hospitales, los cementerios, las cárceles, están llenas de sinceros equivocados que reaccionaron en forma absurda ante los eventos exteriores.

La mejor arma que un hombre puede usar en la vida, es un estado mental positivo. Se pueden desarmar fieras y desenmascarar traidores, mediante estados interiores apropiados. Los estados psicológicos equivocados nos convierten en víctimas indefensas de la perversidad humana. Aprended a enfrentar los sucesos más desagradables de la vida práctica con una actitud interior apropiada...No olvidéis que acontecimientos sin ningún valor podrían llevarlos a la desgracia, si no elimináis de vuestra psiquis los estados interiores equivocados. Para eludir con éxito cada evento externo se necesita, incuestionablemente, el billete apropiado; es decir, el estado psicológico preciso.

Combinar estados interiores con acontecimientos exteriores en forma correcta, es saber vivir inteligentemente... Cualquier evento inteligentemente vivenciado exige su correspondiente estado mental específico...Pero, desafortunadamente, las gentes cuando revisan su vida, piensan que ésta, en si misma, está constituida exclusivamente por eventos o sucesos. Piensan que si tal o cual acontecimiento no le hubiese sucedido, su vida habría sido mejor...Suponen que la suerte les salió al encuentro y que perdieron la oportunidad de ser felices...Lamentan lo perdido, lloran lo que despreciaron, gimen recordando sus tropiezos y calamidades...No quieren darse cuenta las personas que vegetar no es vivir y que la capacidad para existir conscientemente depende exclusivamente de la calidad de los estados interiores del alma...No importa cuán hermosos sean los sucesos externos de la vida, si no nos encontramos en tales momentos en el estado interior apropiado, si esto no sucede los mejores eventos pueden parecernos monótonos, cansadores o simplemente aburridos...

Todos los días vemos gentes que no solamente son infelices, sino que además, y lo que es peor, hacen también amarga la vida de los demás.. Sin embargo se auto-califican como justas, santas, virtuosas, nobles, serviciales, mártires, etc., etc... Personas así no cambiarían, ni viviendo diariamente de fiesta en fiesta; la enfermedad psicológica la llevan por dentro... Los eventos desgraciados, las reveses de fortuna, la miseria, las deudas, los problemas, etc., son exclusividad de aquellas personas que no saben vivir...Cualquiera puede adquirir una rica cultura intelectual, pero son muy pocas las personas que aprenden a vivir positivamente.

Cuando uno quiere separar los eventos exteriores de los estados interiores de conciencia, demuestra concretamente su incapacidad para existir dignamente. Quienes aprenden a combinar conscientemente los eventos exteriores con los estados interiores, marchan por el camino del éxito...                
Saber y observar son cosas diferentes. Sabemos que estamos sentados en una silla en una sala, pero esto no significa que estemos observando la sala. Sabemos que en un instante dado nos encontramos en un estado negativo, tal vez con algún problema o preocupados por éste o aquel asunto, en estado de desasosiego o incertidumbre, etc., pero esto no significa que estemos observando lo que nos pasa dentro. La observación de sí mismo es un ciento por ciento activa, es un medio para cambiar ese estado, mientras que el saber, que es pasivo, no lo es.

Ciertamente el saber no es un acto de atención activa. La atención dirigida hacia dentro de uno mismo, hacia lo que está sucediendo en nuestro interior, sí es activa, positiva... En el caso de una persona a quien se le tiene antipatía, así porque sí, porque nos viene en gana tenerle antipatía y muchas veces sin motivo alguno, uno advierte la multitud de pensamientos que se acumulan en la mente, las voces que hablan y gritan desordenadamente dentro de uno mismo, lo que están diciendo, las emociones desagradables que surgen en nuestro interior, el sabor desagradable que todo esto deja en nuestra psiquis, etc., etc., etc. Obviamente en tal estado nos damos cuenta que interiormente también estamos tratando muy mal a la persona a quien le tenemos antipatía. Pero para ver todo esto se necesita incuestionablemente de una atención dirigida intencionalmente hacia adentro de uno mismo; no de una atención pasiva. (Ver 51 Técnica de Auto-Observación Interna, en el mes de Julio)
La atención dinámica proviene realmente de nuestro “yo observador”, en cambio los pensamientos y las emociones pertenecen al “yo observado”.

lunes, 27 de septiembre de 2010

69 Te llegará una rosa






Te llegará una rosa cada día

viernes, 24 de septiembre de 2010

68 Examinando la Vida-NUESTROS MUNDOS







"Nos movemos en un mundo que no es solamente material. No todo está constituído por lo que podemos ver y tocar, oir, oler o gustar; también amamos, pensamos y nos emocionamos, nos alegramos y nos entristecemos, en un mundo muy íntimo e invisible, el mundo de la no materia, que en forma genérica llamamos "espiritual".

Si del pensamiento y la inquietud interior del hombre ha nacido el mundo de hoy, con todo su avance tecnológico, podemos decir sin lugar a dudas que todo cuanto el mundo material es,  ha nacido del "espíritu" y que este mundo es el causal de aquel. El uno, no menos real y concreto que el otro, y ambos inextricablemente unidos."
(Prefacio del libro "Nuestros Mundos. Editorial KIER-1995

Los seres humanos no vivimos en un solo mundo como creemos, sino que convivimos constantemente entre dos mundos: el exterior y el interior. El primero es percibido por los 5 sentidos de nuestra percepción externa; el segundo sólo puede ser percibido mediante el sentido de auto-observación interna.
Con la vista percibimos objetos, formas, colores. Con el oído captamos sonidos, ruidos, quizá una música o el motor de un automóvil. Con el gusto degustamos los sabores amargos o dulces en nuestra boca. Con el tacto podemos tomar conciencia de nuestra ropa, de lo muelle del sillón en el cual estamos sentados. Con el olfato captamos los olores del perfume de las cosas o del medio ambiente.

Pero acaso, ¿podemos ver, escuchar, degustar, tocar u oler nuestros pensamientos, emociones o estados de ánimo? No, ya que estos no pertenecen al mundo externo, sino a nuestro particular mundo interno o espiritual. Pensamientos, ideas, emociones, anhelos, esperanzas, desengaños, etc., son interiores, invisibles para los sentidos ordinarios, y sin embargo son para nosotros tan reales como la mesa del comedor o los sillones de la sala. En verdad nosotros vivimos más en nuestro mundo interno que en el externo; esto es irrefutable, irrebatible, y ún más, durante el sueño, cuando dejamos de vivir en el mundo externo, continuamos viviendo en el interno a través de los sueños.

En nuestro secreto mundo interno, amamos, deseamos, sospechamos, bendecimos, maldecimos, anhelamos, sufrimos, gozamos, nos ilusionamos, nos sentimos defraudados, esperanzados, etc. Del mismo modo que a uno le es indispensable aprender a caminar en el mundo externo para no caer en un precipicio, no extraviarse en las calles de la ciudad, seleccionar sus amistades, no asociarse con gente sospechosa, no tomar cosas dañinas, etc., así también mediante el trabajo psicológico sobre uno mismo, aprendemos a caminar en el mundo interno, el cual es posible explorar mediante la auto-observación de sí mismo.
En la auto-observación de uno mismo, la atención es orientada hacia adentro y para ello los sentidos de percepción externa no sirven, motivo por el cual se hace difícil para el neófito observar sus mas íntimos procesos psicológicos. Quien de verdad quiera conocer los mundos internos del planeta Tierra, del Sistema Solar o de la Galaxia en que vivimos, debe conocer previamente su mundo interno, su vida interior, particular, sus propio mundo. "Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a Dios".

                                Estados y Eventos

El mundo exterior esta formado por EVENTOS, que son las circunstancias de la vida. En una reunión, por ejemplo, todos viven el mismo evento, pero algunas personas estarán aburridas, otras satisfechas, otras asombradas o molestas por lo que escuchan, etc., etc., y esto porque cada una de ellas tiene un ESTADO de ánimo en esa circunstancia. Los estados pertenecen al mundo interno particular de cada persona, el signo de los cuales puede revertirse (de negativo a positivo) si uno consigue modificar sus reacciones ante los hechos que le suceden diariamente.
Eventos: En el terreno de la vida práctica existen siempre contrastes que asombran. Gentes adineradas con una magnífica casa y muchas amistades, que a veces sufren espantosamente y humildes obreros de pala y picota viviendo felices. Estudiemos esta situación más detenidamente para aprender a vivir. Cuando las gentes desean contarnos la historia de su vida, citan constantemente acontecimientos, nombres, apellidos, fechas, etc., y sienten satisfacción al hacer sus relatos...esta gente ignora que sus relatos están incompletos porque eventos, nombres y fechas, son sólo el aspecto externo de la película de su vida, faltandole el aspecto interno. Es urgente conocer los "estados de conciencia", pues a cada evento le corresponde tal o cual estado anímico. Los estados son interiores y los eventos son exteriores, comprendamos que los acontecimientos externos no lo son todo...

Estados: Entiéndase por estados interiores las buenas o malas disposiciones, las preocupaciones, la depresión, la superstición, el temor, la sospecha, la misericordia, la importancia personal, la felicidad, el gozo, etc. Incuestionablemente los estados interiores pueden corresponderse exactamente con los acontecimientos exteriores, ser originados por éstos o no tener relación alguna con los mismos...En todo caso estados y eventos son diferentes. No siempre los sucesos se corresponden exactamente con estados afines. El estado interior de un evento agradable podría muy bien no ser agradable o por el contrario el estado interior de un evento desagradable no podría ser forzosamente desagradable. Muchas veces el acontecimiento que no se esperaba viene a ser el que mejores momentos nos ha proporcionado...Poner orden en nuestra desordenada casa interior es vital cuando se desea cambiar el rumbo de una desgraciada existencia.

Las gentes se quejan de todo, sufren, lloran, protestan, quisieran cambiar de vida, salir del infortunio en que se encuentran, desafortunadamente no se miran a si mismas, no trabajan sobre si mismas. No quieren darse cuenta que la vida interior atrae circunstancias exteriores del mismo signo y que si éstas son dolorosas se debe a los estados interiores absurdos, negativos. Nadie puede negar que en nuestro interior cargamos con muchos errores y estados equivocados... Si de verdad queremos cambiar realmente nuestra vida, necesitamos con urgencia máxima e inaplazable, modificar radicalmente nuestros equivocados estados de conciencia...

La modificación absoluta de estados de conciencia equivocados, origina transformaciones absolutas también en el terreno de la vida práctica. Cuando uno trabaja seriamente sobre los estados equivocados o negativos de conciencia cambiándolos por positivos, obviamente los sucesos desagradables de la vida, ya no pueden herir tan fácilmente...Debemos considerar la vida como una serie sucesiva de estados interiores; una historia auténtica de nuestra vida en particular está formada por todos esos estados...Al revisar la totalidad de lo que ha sido nuestra vida, podemos verificar por si mismos en forma directa, que muchas situaciones desagradables fueron el resultado de estados interiores equivocados...

Quien no trabaja sobre si mismo para mejorar sus estados de ánimo es siempre víctima de las circunstancias; es como un mísero leño entre las aguas tormentosas del océano. Por ejemplo ¿Cuántas personas hoy están en la cárcel por no haber sabido controlar un estado de ira y odio? Corregir estados psicológicos equivocados o negativos es indispensable cuando se quiere alterar fundamentalmente la naturaleza de ciertos eventos indeseables. Situaciones exteriores aparentemente destructivas, podrían convertirse en inofensivas y hasta constructivas mediante la inteligente corrección de nuestros estados interiores erróneos. Uno puede cambiar la naturaleza de los eventos desagradables, cuando se purifica íntimamente. Quien, creyéndose muy fuerte, jamás corrige sus estados psicológicos absurdos, se convertirá siempre en víctima de las circunstancias. Y bien sabemos que los acontecimientos o eventos cambian incesantemente en sus múltiples combinaciones; vienen uno tras otro en oleadas. Ciertamente existen buenos y malos acontecimientos; algunos serán mejores o peores que otros. Modificar ciertos eventos es posible. Alterar resultados, modificar situaciones, etc., está ciertamente dentro del número de las posibilidades. Empero existen situaciones de hecho que de verdad no pueden ser alteradas; en estos casos deben aceptarse conscientemente, aunque algunas resulten peligrosas y hasta dolorosas...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

67 ¿Cuántas posibilidades de elección tuvo Dios al crear el Universo?





Esta pregunta de Einstein, que en otras épocas hubiera preocupado a los filósofos o a los teólogos, por una paradoja de la postmodernidad está a punto de ser respondida por la física moderna. El viaje al fin de la noche tiene su punto de partida en una observación astronómica crucial de 1929: dondequiera que se apunte el telescopio, las galaxias distantes se alejan de nosotros. O en palabras más dramáticas: el universo se está expandiendo.

Los físicos tardaron algunas décadas en procesar teóricamente la noticia; la creencia en un cosmos esencialmente inmóvil era tan fuerte que el propio Einstein –en el único error de su carrera- había introducido una constante “cosmológica” para sujetar al universo en equilibrio. Y sin embargo, se mueve. Un movimiento que tiene profundas consecuencias en las ideas sobre Dios.

En efecto, un razonamiento inmediato dice que si las galaxias se están separando unas de otras, en épocas anteriores debieron haber estado más juntas entre sí. Extremando los cálculos hacia atrás, se conjeturó que en algún momento toda la materia del universo tuvo que estar concentrada como en un sumidero, en un único punto infinitesimal. De allí a la teoría del Big Bang hay un solo paso. Este paso lo dieron Roger Penrose y su entonces alumno de doctorado Stephen Hawking al demostrar en 1970 –bajo la hipótesis de que la teoría general de la relatividad todavía rigiera en el sumidero- que el universo en el instante inicial debía efectivamente constituir un punto de dimensión nula con una densidad infinita, lo que los matemáticos llaman una singularidad. En particular, probaron también que si hubiera habido acontecimientos anteriores a ese instante inicial, no podrían afectar de ninguna manera lo que ocurre en el presente o sea que no tendrían consecuencias observables. Así, el tiempo no continúa indefinidamente hacia atrás, como creía Kant, sino más bien, como lo había intuido San Agustín, el tiempo es una propiedad inseparable del universo que también tuvo su origen en el Big Bang.

La implicación teológica de esta primera conjetura ya es algo incómoda. En un universo inmóvil no existe la necesidad física de un principio y puede imaginarse que Dios eligiría libremente el instante de la Creación. En cambio, en un universo en expansión como el nuestro el principio del tiempo ya no puede ser elegido arbitrariamente. Uno aún podría imaginar que Dios creó el universo en el instante del Big Bang, pero no tendría sentido suponer que hubiera sido creado antes, y esto establece un límite preciso a un Creador.

Aún así, la Iglesia aprobó con entusiasmo esta primera formulación. Al fin y al cabo todavía quedaba un pequeño lugar en el principio del tiempo para el fiat de un creador. Pero sobre todo, el hecho de que el origen del universo fuera una singularidad, dejaba inermes a los físicos para seguir indagando en el instante cero, simplemente porque en las singularidades todas las leyes generales fallan. El génesis quedaba así protegido con un halo de misterio muy conveniente para los usos eclesiásticos.

Olvidaron, sin embargo, un detalle esencial: que toda teoría en Física es provisional, que cada nueva teoría se sostiene sólo hasta tanto una nueva observación o experimento no revele una inconsistencia y fuerce a los físicos a corregir sus fórmulas o a cambiar radicalmente su punto de vista sobre algún paradigma. Ya la Iglesia Católica había cometido una vez el error de atar las Sagradas Escrituras a la interpretación cosmológica de Ptolomeo, con la Tierra inmóvil en el centro del universo. Ese error, que perduró por más de cuatrocientos años, le valió a Galileo su condena.

Esta vez las malas noticias tardaron menos en llegar. En un congreso de cosmología organizado por los jesuitas en el Vaticano, al que habían sido invitados los principales expertos, los participantes tuvieron una audiencia con el Papa, que Hawking comenta con ironía en su libro “Breve Historia del Tiempo”: “Nos dijo que estaba bien estudiar la evolución del universo después del Big Bang, pero que no debíamos indagar en el Big Bang mismo, porque se trataba del momento de la Creación, y por lo tanto, de la obra de Dios. Me alegré entonces de que no conociera el tema de la conferencia que yo acababa de dar: la posibilidad de que el espacio-tiempo fuera finito, pero que no tuviese frontera, lo que significaría que no hubo ningún principio, ningún momento de la Creación. ¡Yo no tenía ningún deseo de compartir el destino de Galileo!”

Lo que acababa de ocurrir era que el propio Hawking había revisado su teoría y –en una nueva versión- había logrado eliminar la singularidad inicial. Las flamantes fórmulas, que expuso a cardenales y obispos, dejan a Dios sin ningún papel en la Creación. Para entender esta modificación debe recordarse que hay actualmente dos teorías parciales que describen el universo: la teoría de la relatividad general, que explica las leyes de la gravedad y la estructura a gran escala del cosmos, y la mecánica cuántica, que se ocupa del mundo subatómico, de lo infinitamente pequeño. Se sabe que estas teorías no pueden ser ambas correctas a la vez. Justamente, los mayores esfuerzos de los físicos en la actualidad están dirigidos a formular una única teoría unificada que pueda amalgamar los resultados de los dos mundos. La principal dificultad a superar es que en el mundo subatómico rige el principio de incertidumbre de Heinsenberg, que establece un límite a las posibilidades de observación y predicción y señala un elemento irreductible de azar en el mundo subatómico. Esta conclusión arrancó de Einstein, que no se resignaba a aceptarla, su conocida expresión de disgusto: “Dios no juega a los dados con el universo”.

La teoría de la relatividad general, en cambio, no tiene en cuenta el principio de incertidumbre. La convivencia de estas teorías contradictorias entre sí es posible porque rigen fenómenos en distintas escalas. Pero justamente, la hipótesis de que el universo fue en algún momento infinitamente pequeño dice que en esas primeras dimensiones mínimas los efectos cuánticos deben ser tomados en cuenta. Ya no pueden descartarse: la relatividad general, que era la hipótesis de Penrose y Hawking en el primer teorema del Big Bang, debe sustituírse –al combinarse con el principio de incertidumbre- por una nueva teoría cuántica de la gravedad.

Una vez considerados los efectos cuánticos, la singularidad puede eliminarse y aparece un nuevo cuadro posible para el universo: el espacio-tiempo, en la conjetura más reciente de Hawking, es finito en extensión pero no tiene fronteras. Puede imaginárselo como una superficie lisa y cerrada, como la superficie de la Tierra, en la que uno puede caminar indefinidamente sin caerse por precipicios. No hay tampoco singularidades en que las leyes de la ciencia fallen ni ningún borde en que se deba recurrir a Dios o a una nueva ley para establecer las condiciones de contorno. Pero si el universo es realmente autocontenido, si no tiene ninguna frontera o borde, no tendría ni principio ni final: simplemente sería. No queda lugar entonces para un creador.

Así, a la pregunta de Einstein sobre cuántas posibilidades de elección tuvo Dios al concebir el universo, si la nueva conjetura de Hawking se confirma, la respuesta sería: ninguna. Y como ese astrónomo al que su rey preguntó dónde ubicaba a Dios en su sistema de esferas, podría contestar, con una sonrisa mefistofélica: “Señor, esa hipótesis no me fue necesaria.”

Guillermo Martinez    Publicado como Las leyes del universo en Clarín (agosto de 1998)

jueves, 2 de septiembre de 2010

Creacion del UNIVERSO-La Madre Luz-Video







miércoles, 1 de septiembre de 2010

66 DIOS EXISTE

Un científico que habla de que Dios existe, del amor, de la ciencia, de extraterrestres.....Esociencia pura....





DIOS EXISTE - ENTREVISTA RAFAEL LÓPEZ-GUERRERO from ALISH on Vimeo.

martes, 31 de agosto de 2010

65 Los Mayas ¿Una cultura esocientífica?





Hablar hoy, año 2.010, de los "Antiguos Mayas", dos mil años antes de Cristo, es referirse a la historia de una de las culturas mesoamericanas precolombinas más importantes, pues su legado científico y astronómico es mundial. Sabían calcular los movimientos de los planetas y predecir eclipses con una exactitud que no volvió a repetirse hasta el siglo XX. Su sistema matemático no fue siquiera igualado por el antiguo Egipto. Podían contar de millones en millones y emplearon el concepto del CERO 1.000 años antes que el resto de la humanidad.

La primera profesía maya habla de un rayo sincronizado de luz venido del centro de nuestra galaxia (Vía Láctea), que brilla cada 5.125 años y que afecta el comportamiento del sol y por ende de nuestro planeta. Los científicos saben que debido a esto la frecuencia electromagnética de la Tierra o FRECUENCIA SCHUMANN, que es como el ritmo cardíaco del planeta, ha cambiado subiendo de 7,8 hertz en 1997 a 11,5 hertz, lo que ha significado que el planeta se esté agitando, provocando un estado de conciencia de separación de la realidad o de alienación, en la población mundial.

Sus templos eran observatorios astronómicos que les permitieron realizar importantes cálculos. Descubrieron los ciclos lunares, solares y de algunas estrellas como Venus, construyendo dos calendarios: un calendario solar (haab), con 18 meses de 20 días y un mes de 5 días (científico) y un calendario lunar (tzolquín) que tenía 13 meses de 20 días y se usaba para cálculos sagrados (espiritual). Desarrollaron un sistema de predicciones similar a nuestro horóscopo, que se basaba en el análisis de sus calendarios. Creían que el tiempo era circular y que los eventos de la humanidad se repetían cíclicamente, representándolo como una circunsferencia.

La civilización Maya fue matemático-científica y sus gobernantes fueron evolucionando a partir de poderosos líderes espirituales, lo que les permitió expresar sus conocimientos cientificos a través del arte y la arquitectura. En su primera etapa, la sociedad maya se caracterizó por ser una SOCIEDAD IGUALITARIA , donde la inexistencia de jerarquías permitía que todos y cada uno de los habitantes de la aldea gozaran de los mismos derechos y privilegios. Los Mayas de las zonas al norte fueron finalmente integrados a inicios del siglo XIII por los Toltecas, quienes dominaron el México central.


                              QUINCE BALLENAS VARARON EN PLAYA DE IQUIQUE
El esfuerzo y decisión de cientos de voluntarios lograron salvar y devolver al mar a 15 ballenas calderones grises, que se vararon en Playa Brava. Tres de ellas no soportaron permanecer mucho tiempo fuera del agua y murieron.

                  SALVAN A BALLENAS QUE VARAN EN PLAYA DE NUEVA ZELANDA


Este hecho ocurrió en Nueva Zelanda que más de 58 ballenas quedaron atrapadas en la orilla del mar por lo que centenares de voluntarios ayudaron a devolverlas a alta mar solo pudieron rescatar 11 ballenas ya que pesan más de 1 tonelada y media el resto de ballenas murieron segun explicó portavoz de medios locales. Los científicos aun no saben las causas por la que las ballenas terminan varadas en esos lugares de la playa la cual sucede año a año.

                                            BALLENAS VARAN DE WELLINGTON

Unas 125 ballenas piloto murieron en Wellington después de quedar varadas en la playa durante el fin de semana, mientras que otras 43 lograron ser rescatadas y llevadas al mar por vacacionistas y voluntarios.

                                        BALLENA JOROBADA VARA EN PLAYA
Puerto Montt, Chile. 30 de Junio de 2003 - Un ejemplar de ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) que varó la semana pasada en la playa Las Mancillas, ubicada en las cercanías de Puerto Godoy al oeste de Puerto Montt, fue inspeccionada el pasado fin de semana por un equipo del Centro de Conservación Cetacea quien asistió al lugar después de ser alertado del suceso por la Capitanía de Puerto de Maullin, personal de la Municipalidad de Los Muermos y pescadores de la zona.

                                          BALLENA VARADA NO RESISTIÓ
Durante siete horas, cuarenta personas intentaron mantener húmeda a una ballena varada en la mañana de ayer en la playa de Oriñón, cerca de Castro Urdiales en Cantabria, España.

                                                BALLENAS SUICIDAS
El 14 de agosto de 1969, cientos de personas contemplaron desde el acantilado de Cayo Grassy, en FLORIDA el suicidio de unas sesenta ballenas que llegaron a estrellarse contra las rocas. Unos barcos guardacostas intentaron ahuyentarlas hacia alta mar, pero las ballenas regresaban al instante, movidas por un deseo más fuerte que el de vivir.

Cuatro meses más tarde sucedía lo mismo con cien ballenas, en la playa de la isla de Guyo, en FILIPINAS En el mismo lugar se había producido cuarenta años antes el mismo inexplicable fenómeno.

En las inmediaciones de Porto Alegre, BRASIL unos pescadores hallaron el 30 de noviembre de 1972, unos doscientos kilómetros mar adentro a treinta ballenas muertas, ninguna de las cuales tenía huellas de lesiones. Jamás logró averiguarse por qué razón se suicidaron estas ballenas y también otras.

Doce ballenas piloto se vararon el sábado en las playas de la Isla Isabela, en el archipiélago ecuatoriano de GALÁPAGOS, y, según los primeros informes, la mitad de ellas al parecer murió.

Una vez más CALIFORNIA fue testigo de un triste incidente. Alrededor de cuatro ejemplares de zifidos ballena picuda de bairdii (Cetaceos odontocetos) se vararon frente a la Marina Costa Baja, al sur de esta ciudad capital, quedando muertas en el lugar dos hembras adultas, un juvenil y solamente lográndose el salvamento oportuno de un ballenato de esta variedad, que generalmente son localizadas en aguas profundas.