domingo, 11 de julio de 2010
53 Diccionario ESOCIENTIFICO
El DICCIONARIO ESOCIENTÍFICO es el segundo blog complemetario de ESOCIENCIA. Para ir a él clickear el Pajarito
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Diccionario Abierto
Un espiritu abierto es un espiritu expansivo, accesible a todo tipo de sugerencias, apreciaciones, consejos, criticas, etc., dispuesto a considerarlas todas en su justo valor, sin discriminaciones ni prejuicios. Una sociedad abierta es aquella que no limita las opiniones ni la participacion de ninguno de los actores sociales, ni de los organismos que la forman.
La nueva cultura que se avecina (la ESOCIENCIA) se vislumbra como una cultura a la vez expansiva y unificadora, tendiente a complementar las dos grandes trayectorias del saber humano que actualmente marchan separadas: la del saber científico y la del saber espiritual, sintetizados en los conceptos de razón y fe. Este Diccionario, abierto a todas las ramas del saber humano y a la incorporación de las nuevas ideas que resulten de esta complementación, presenta una apretada síntesis de los conceptos tradicionales de nuestra cultura occidental junto a otros propios de la antigua sabiduría perenne, algunos de cuyos significados demuestran asombrosas relaciones con los descubrimientos de vanguardia de la ciencia contemporánea, lo que permitirá a quienes aun no han perdido la capacidad de asombro, fascinarse con estos paralelismos y similitudes, y al mismo tiempo premunirse de una visión más completa y verdadera del mundo y de la vida.
Habrá también breves descripciones de los descubrimientos mas recientes surgidos del veloz avance de la ciencia y la tecnología y, en forma destacada, desarrollos condensados de temas claves para introducirse con mente abierta y paso seguro en la nueva cultura que se avecina, junto a otros de gran interés para el desarrollo personal que, además de abrir nuevos espacios de reflexión que incentivarán su progreso, aclaran ciertas ideas básicas que para muchos no están muy claras y cuyo desconocimiento es un tropiezo, a veces, para darle un sentido a la vida, única herramienta de que dispone el hombre para recoger los frutos de la armonía y la paz interior que conducen a la felicidad.
Además de proporcionar un vocabulario actualizado mas acorde con la nueva concepción del mundo que se avecina, este Diccionario será muy útil a aquellos aventureros del saber que premunidos del deseo de conocer y comprender con mayor propiedad el mundo que les pertenece, no menosprecian ningún tipo de conocimiento.
52 TIEMPOS DE CAMBIO.
"TIEMPOS DE CAMBIO" es el blog complementario de ESOCIENCIA, al que se puede ir clickeando el pajarito ¡Síguenos! al comienzo del menú lateral.
El hombre no solo es materia, también posee un indómito espíritu que le ha impulsado a enfrentarse a las circunstancias mas adversas, a las mas osadas y sublimes aventuras, a los mas enigmáticos problemas del Cosmos y la vida. Estamos en lo comienzos de un milenio muy significativo para la historia de la humanidad, la que ha venido desplegando de un tiempo a esta parte, inequívocos signos de inquietud y búsqueda del real significado de la existencia, que sumados a los fascinantes descubrimientos de la Ciencia y a los arrolladores avances de la tecnología y la informática, provocará una espectacular modificación de la cultura vigente.
Llevó casi quinientos años desarrollar la actual vida moderna, que comenzó con el derrumbamiento del antiguo dogma de la iglesia que ponía a la Tierra como centro del universo y después de la Reforma, con la pérdida de credibilidad hacia la jerarquía eclesiástica de un gran número de creyentes que confiaba ciegamente en ella. La inseguridad espiritual que esto provocó, fue disimulada a partir de entonces con la seguridad material ofrecida por el acelerado desarrollo científico tecnológico que nos llenó de espectativas. Pero hoy, trancurridos ya más de quinientos años, nos hemos dado cuenta que la inseguridad espiritual permanece y que al parecer ha llegado la hora de recuperar aquello que otrora nos proveía de tranquilidad y esperanza. Los cambios revolucionarios que se esta gestando en el actual, cerrado y deshumanizado modelo del mundo, lo convertirán lentamente en el tercer milenio en otro mas abierto y humanitario, con una nueva cultura unitiva nacida de la conjugacion de las ciencias de la materia con las ciencias del espiritu (Esociencia) que cambiará los fundamentos principales en que se basa una Sociedad realmente evolucionaria, principalmente en cuanto se refiere a la Educación, la Juventud y la Familia.
No es sólo una la realidad del Universo, como siguen creyendo muchos recalcitrantes materialistas, sino que dentro de ella existe una superposicion fantástica de realidades rivalizando entre si. Apegado a una filosofia prosaica de la vida que privilegia ostensiblemente lo frivolo y superficial, el Hombre aun no ha sido capaz de unir las diversas variantes de la realidad material con las propias de la realidad espiritual, para logar darle un sentido mas trascendente a su vida y devolverle la conciencia de si mismo. "El hombre ha adquirido el dominio del mundo, antes de conocerse a si mismo", dijo el Dr. Alexis Carrel, Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1956 y esta verdad, en los inicios del siglo XXI, no ha variado gran cosa. Para vivir plenamente, el ser humano necesita hallar el justo equilibrio entre las dos grandes realidades que le pertenecen: la material y la espiritual. Su sanidad mental depende de ello. Cuando este equilibrio es precario, deviene la soledad, el temor y la intranquilidad. Tal es lo que sucede a la humanidad actual, excesivamente inclinada al egoismo, la competencia enajenada, el consumismo y el endiosarniento del dinero, que la apartan dramáticamente de los conceptos de solidaridad, tolerancia y justicia, con los consecuentes resultados de violencia, hambre y adicción a todo tipo de estupefacientes materiales y espirituales de que hace gala actualmente.
"La cultura cambia cuando cambia el sí mismo de las personas que la conforman…” Ken Wilber
viernes, 9 de julio de 2010
51 Técnica de AUTO OBSERVACIÓN INTERNA
Conocer y Observar
Conocer y observar son dos cosas diferentes. Conocemos o sabemos que en un instante dado nos encontramos en un estado negativo, tal vez con algún problema o preocupados por éste o aquel asunto, en estado de desasosiego o incertidumbre, etc., pero esto no significa que nos estemos observando interiormente. Muchos confunden la observación de sí mismo, con el conocer de si mismo. La observación que es ciento por ciento activa, es un medio de cambio de conducta, mientras que el conocer, que es pasivo, no lo es. Pensar y observar resultan también muy diferentes. Cualquier sujeto puede darse el lujo de pensar sobre si mismo todo lo que quiera, pero esto no quiere decir que se esté observando a si mismo.
Observador y Observado
Si uno de verdad y muy sinceramente comienza a observarse internamente, resulta dividiéndose en dos: en un sujeto Observador y un sujeto Observado. Si tal división no se produjera, es evidente que nunca daríamos un paso adelante en el camino maravilloso del desarrollo espiritual. ¿Cómo podríamos observarnos a nosotros mismos si cometiéramos el error de no querer dividirnos entre Observador y Observado? Si tal división no se produce, es obvio que nunca daremos un paso adelante en el camino de saber quienes somos realmente, exponiéndonos a seguir siendo siempre víctimas de las circunstancias.
¿Cómo podría modificar las circunstancias de su vida aquel que no se conoce a si mismo? ¿Cómo podría conocerse a si mismo quien nunca se ha observado internamente? ¿De qué manera podría alguien auto-observarse si no se divide previamente en Observador y Observado?
Ahora bien, nadie puede empezar a cambiar radicalmente en tanto no sea capaz de decir: "Este deseo mio lo debo eliminar"; "este pensamiento egoísta que me atormenta necesito desintegrarlo"; "este sentimiento que hiere mi corazón necesito reducirlo a polvo"; etc., etc., etc. Naturalmente esto es imposible para quien nunca se ha dividido entre Observador y Observado. Quien toma todos sus procesos psicológicos como funcionalismo de un Yo único, individual e inmodificable, se encuentra tan identificado con todos sus errores, los tiene tan unidos a si mismo, que ha perdido por tal motivo la capacidad de arrancarlos de su mente. Obviamente personas así jamás podrán cambiar eliminado sus erróneas formas de actuar.
Práctica de la Auto-observación
La clase de conocimiento que transforma interiormente a una persona, jamás podrá lograrse mediante la observación externa (con los 5 sentidos). El verdadero conocimiento que realmente puede originar en nosotros un cambio interior fundamental tiene por base la auto-observación directa de si mismo. La observación simple es un medio para modificar las condiciones mecánicas del mundo externo, en cambio la auto-observación es un medio práctico para lograr una transformación radical de la persona misma.
Necesitamos ver a los distintos egos en acción, que existen dentro de nuestra psiquis, comprender que dentro de cada uno de ellos existe un porcentaje de nuestra propia conciencia, arrepentirnos de haberlos creado, etc. Entonces exclamaremos. "¿Pero qué está haciendo este Yo mío? ¿Qué está diciendo? ¿Qué es lo que quiere? ¿Por qué me atormenta con su lujuria, con su ira, con sus celos, con su maldad, con su egoismo?", etc., etc., etc. Entonces veremos dentro de uno mismo, todo ese tren de pensamientos, emociones, deseos, pasiones, comedias privadas, dramas personales, elaboradas mentiras, discursos, excusas, morbosidades, cuadros de lascivia, etc., etc., etc. Muchas veces antes de dormirnos en el preciso instante de transición entre vigilia y sueño sentimos dentro de nuestra mente distintas voces que hablan entre sí, que nos llevan de aquí para allá.
La observación de uno mismo permite que penetre un rayo de luz en nuestro interior.
Cuando uno de verdad quiere conocerse a si mismo, debe auto-observarse y tratar de conocer los diferentes egos que están metidos dentro de nuestra personalidad. A medida que uno practica la auto-observación interna, va descubriendo por si mismo a muchas entidades, a muchos egos, que viven dentro de uno. Este tipo de trabajo no es externo sino interno y quienes piensen que cualquier manual de urbanidad o sistema ético externo y superficial les pueda llevar al éxito, están de hecho totalmente equivocados. Sin embargo no podríamos trabajar sobre nosotros mismos con la intención de disolver tal o cual ego erróneo sin haberlo observado previamente.
Si alguno de nuestros lectores no comprende todavía esta doctrina de los muchos Yoes o egos, se debe exclusivamente a la falta de práctica en materia de auto-observación interna. Cualquier contrariedad, cualquier incidente, puede conducirnos mediante la auto-observación al descubrimiento de un ego, ya sea éste de importancia personal, envidia, celos, ira, codicia, sospecha, calumnia, lujuria, etc., etc., etc. A medida que el sentido de auto-observación prosiga su desarrollo mediante el uso continuo, nos iremos haciendo cada vez más capaces de percibir en forma directa aquellos egos sobre los cuales jamás tuvimos dato alguno relacionado con su existencia. El sentido de la auto-observación interna además de permitirte ver claramente al ego que estáis disolviendo, te permitirá también ver los resultados de tu trabajo interior.
Sin embargo, las gentes no quieren verse a si mismas, algunos teniendo ganas de trabajar sobre si mismos, justifican su negligencia con frases como la siguiente: "El trabajo en la oficina no me permite trabajar sobre mi mismo". Palabras éstas sin sentido, huecas, vanas, absurdas, que sólo sirven para justificar la indolencia, la pereza, la falta de amor por si mismo. Gentes así, aunque tengan muchas inquietudes espirituales, es obvio que no cambiarán nunca.
Observarnos a nosotros mismos es urgente, inaplazable, impostergable. La auto-observación ínterna es fundamental para el cambio verdadero. ¿Cuál es su estado psicológico al levantarse? ¿Cuál es su estado de ánimo durante el desayuno? ¿Estuvo impaciente con su esposa?, ¿Con el mesero? ¿Por qué estuvo impaciente? ¿Qué es lo que siempre le trastorna?, etc. En el trabajo sobre si mismo no existe nada despreciable. Cualquier pensamiento por insignificante que sea, merece ser observado. Cualquier emoción negativa, reacción, etc., debe ser observada.
Observar nuestras reacciones mecánicas ante todos esos pequeños detalles de alcoba, hogar, comedor, casa, calle, trabajo, etc., lo que uno dice, siente y piensa, es ciertamente lo más indicado. Cada uno de nosotros se encuentra en determinada etapa psicológica y no podremos salir de la misma, a menos que descubramos directamente a todas esas entidades o egos que viven dentro nuestro y que necesitamos eliminar para lograr la transformación radical que deseamos.
Esta percepción, esta auto-observación, cambia fundamentalmente todos los conceptos equivocados que sobre nosotros mismos teníamos y como resultado evidenciamos el hecho concreto de que no poseemos una verdadera individualidad. Mientras no nos auto-observemos, viviremos en la ilusión de que somos uno solo y en consecuencia nuestra vida será equivocada. Cualquier cambio interno exige la eliminación previa de los egos que llevamos dentro. De ninguna manera podríamos eliminar tales egos si no los observamos en nuestro interior. Cuando se continúa con la convicción absurda que se es Uno solo, que se posee un solo Yo permanente, resulta algo más que imposible el trabajo serio sobre si mismo.
Quien siempre se cree Uno, nunca será capaz de separarse de sus propios elementos indeseables. Considerará a cada pensamiento, sentimiento, deseo, emoción, pasión, afecto, etc., etc., como funcionalismo diferentes, inmodificables, de su propia naturaleza y hasta se justificará ante los demás diciendo que tales o cuales defectos personales son de carácter hereditario...Quien acepta la doctrina de los muchos Yoes o egos, comprende a base de observación que cada deseo, pensamiento, acción, pasión etc., corresponde a este u otro ego distinto, diferente... El sentido de la auto-observación interna se encuentra atrofiado en la mayoría de las personas. Trabajando seriamente, auto-observándose de momento en momento, tal sentido se desarrollará en forma progresiva.
lunes, 5 de julio de 2010
50 Examinando la VIDA
Los Dos Mundos
Los seres humanos NO vivimos en un solo mundo, como creemos, sino que convivimos constantemente entre dos mundos: el exterior y el interior. El primero es percibido por los 5 sentidos de nuestra percepción externa; el segundo sólo puede ser percibido mediante el sentido de auto-observación interna.Con la vista percibimos objetos, formas. Con el oído captamos sonidos, ruidos, quizá una música o un automóvil. Con el gusto degustamos los sabores amargos, dulces de nuestra boca. Con el tacto podemos tomar conciencia de nuestra ropa, del sillón en el cual estamos sentados. Con el olfato captamos los olores del medio ambiente.
Pero acaso, ¿podemos ver o tocar nuestros pensamientos, o emociones? No, ya que estos no pertenecen al mundo externo, sino a nuestro mundo particular interno. Pensamientos, ideas, emociones, anhelos, esperanzas, desengaños, etc., son interiores, invisibles para los sentidos ordinarios, y sin embargo son para nosotros tan reales como la mesa del comedor o los sillones de la sala. Ciertamente nosotros vivimos más en nuestro mundo interno que en el externo; esto es irrefutable, irrebatible, ya que durante el sueño, cuando dejamos de vivir en el mundo externo, continuamos viviendo en el interno a través de los sueños.
En nuestro mundo interno secreto, amamos, deseamos, sospechamos, bendecimos, maldecimos, anhelamos, sufrimos, gozamos, somos defraudados, premiados, etc. Del mismo modo que a uno le es indispensable aprender a caminar en el mundo externo, para no caer en un precipicio, no extraviarse en las calles de la ciudad, seleccionar sus amistades, no asociarse con perversos, no tomar veneno, etc., así también mediante el trabajo psicológico sobre uno mismo, aprendemos a caminar en el mundo interior, el cual es explorable mediante la auto-observación de sí mismo.
En la auto-observación de uno mismo, la atención es orientada hacia dentro y para ello los sentidos de percepción externa no sirven, motivo por el cual se hace difícil para el neófito la observación de sus procesos psicológicos íntimos. Quien de verdad quiera conocer los mundos internos del planeta Tierra, del Sistema Solar o de la Galaxia en que vivimos, debe conocer previamente su mundo íntimo, su vida interior, particular, sus propios mundos internos. "Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a Dios".
Estados y Eventos
El Mundo exterior esta formado por EVENTOS, que son las circunstancias de la vida, en una reunión, por ejemplo, todos viven el mismo evento, pero algunas personas estarán aburridas, otras satisfechas, otras asombradas por lo que escuchan, etc., etc., cada una de ellas tiene un ESTADO interior. Los estados pertenecen al mundo interno particular de cada persona. Uno cambia internamente cuando de verdad consigue modificar sus reacciones ante los diversos hechos que le suceden diariamente.
Eventos
En el terreno de la vida práctica existen siempre contrastes que asombran. Gentes adineradas con una magnífica casa y muchas amistades, que a veces sufren espantosamente y humildes obreros de pala y picota viviendo felices. Los ricos de este mundo parecen buitres en jaulas de oro, que no pueden vivir sin "guardaespaldas". Los hombres de Estado arrastran cadenas, porque nunca están libres, andan por doquiera rodeados de gente armada hasta los dientes...
Estudiemos esta situación más detenidamente para aprender a vivir. Cuando las gentes desean contarnos la historia de su vida, citan constantemente acontecimientos, nombres, apellidos, fechas, etc., y sienten satisfacción al hacer sus relatos...esta gente ignora que sus relatos están incompletos porque eventos, nombres y fechas, es tan sólo el aspecto externo de la película, falta el aspecto interno. Es urgente conocer los "estados de conciencia", pues a cada evento le corresponde tal o cual estado anímico. Los estados son interiores y los eventos son exteriores, comprendamos que los acontecimientos externos no lo son todo...
Estados
Entiéndase por estados interiores las buenas o malas disposiciones, las preocupaciones, la depresión, la superstición, el temor, la sospecha, la misericordia, la importancia personal; la felicidad, el gozo, etc. Incuestionablemente los estados interiores pueden corresponderse exactamente con los acontecimientos exteriores o ser originados por éstos, o no tener relación alguna con los mismos...
En todo caso estados y eventos son diferentes. No siempre los sucesos se corresponden exactamente con estados afines. El estado interior de un evento agradable podría muy bien no ser agradable o por el contrario el estado interior de un evento desagradable no podría ser forzosamente desagradable. Muchas veces el acontecimiento que no se esperaba viene a ser el que mejores momentos nos ha proporcionado...Poner orden en nuestra desordenada casa interior es vital, cuando se desea cambiar el rumbo de una desgraciada existencia.
Las gentes se quejan de todo, sufren, lloran, protestan, quisieran cambiar de vida, salir del infortunio en que se encuentran, desafortunadamente no trabajan sobre si mismas. No quieren darse cuenta las gentes que la vida interior atrae circunstancias exteriores y que si éstas son dolorosas se debe a los estados interiores absurdos. Nadie podría negar que en nuestro interior cargamos con muchos errores y que existen estados equivocados...Si de verdad queremos cambiar realmente, necesitamos con urgencia máxima e inaplazable, modificar radicalmente esos estados equivocados de la conciencia...
La modificación absoluta de los estados equivocados, origina transformaciones completas en el terreno de la vida práctica. Cuando uno trabaja seriamente sobre los estados equivocados, obviamente los sucesos desagradables de la vida, ya no pueden herirle tan fácilmente...Debemos considerar la vida como una serie sucesiva de estados interiores; una historia auténtica de nuestra vida en particular está formada por todos esos estados...Al revisar la totalidad de nuestra propia existencia, podemos verificar por si mismos en forma directa, que muchas situaciones desagradables fueron posibles gracias a estados interiores equivocados...
Quien no trabaja sobre si mismo es siempre víctima de las circunstancias; es como un mísero leño entre las aguas tormentosas del océano..Por ejemplo ¿Cuántas personas hoy están en la cárcel por no haber sabido controlar un estado de ira y odio? Corregir estados psicológicos equivocados es indispensable cuando se quiere alterar fundamentalmente la naturaleza de ciertos eventos indeseables. Es posible alterar nuestra relación con determinados eventos si eliminamos de nuestro interior ciertos estados psicológicos absurdos.
Situaciones exteriores aparentemente destructivas, podrían convertirse en inofensivas y hasta constructivas mediante la inteligente corrección de los estados interiores erróneos. Uno puede cambiar la naturaleza de los eventos desagradables que nos ocurren, cuando se purifica íntimamente. Quien jamás corrige sus estados psicológicos absurdos, creyéndose muy fuerte se convierte en víctima de las circunstancias. Los acontecimientos cambian incesantemente en sus múltiples combinaciones; vienen uno tras otro en oleadas.
Ciertamente existen buenos y malos acontecimientos; algunos eventos serán mejores o peores que otros. Modificar ciertos eventos es posible. Alterar resultados, modificar situaciones, etc., está ciertamente dentro del número de las posibilidades. Empero existen situaciones de hecho que de verdad no pueden ser alteradas; en estos últimos casos deben aceptarse conscientemente, aunque algunas resulten peligrosas y hasta dolorosas...
Nuestro Mundo Interior, actúa como un Imán
Un lujurioso atraerá siempre escenas, dramas y hasta tragedias de lascivia en las que se verá metido. Un borracho atraerá a otro borracho y se verá metido siempre en bares y cantinas, eso es obvio. ¿Qué atraerá el usurero?, ¿el egoísta? ¿el drogadisto? ¿cuántos problemas? ¿cárceles?, ¿desgracias?
Sin embargo la gente amargada, cansada de sufrir, tiene ganas de cambiar, voltear la página de su historia. ¡Pobres gentes! Quieren cambiar y no saben cómo; no conocen el procedimiento; están metidas en un callejón sin salida...Lo que les sucedió ayer les sucede hoy y les sucederá mañana; repiten siempre los mismos errores y no aprenden las lecciones de la vida ni a cañonazos. Todas las cosas se repiten en su vida porque dicen las mismas cosas, hacen las mismas cosas, lamentan las mismas cosas. Esta repetición aburridora de dramas, comedias y tragedias, continuará mientras carguemos en nuestro interior los elementos indeseables de la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula, etc., etc., etc.
Incuestionablemente los estados interiores equivocados pueden ser corregidos mediante procedimientos correctos. Como quiera que la vida interior es el imán que atrae los eventos exteriores, necesitamos con urgencia máxima inaplazable, eliminar de nuestra psiquis los estados psicológicos erróneos. Lo exterior es tan sólo el reflejo de lo interior, quien cambia interiormente origina un nuevo orden de cosas. Los eventos exteriores jamás serían tan importantes, como el modo de reaccionar ante los mismos. ¿Permanecisteis serenos ante el insultador? ¿Recibisteis con agrado las manifestaciones desagradables de vuestros semejantes?
¿De qué manera reaccionasteis ante la infidelidad del ser amado? ¿Te dejaste llevar por el veneno de los celos? Los hospitales, los cementerios, las cárceles, están llenas de sinceros equivocados que reaccionaron en forma absurda ante los eventos exteriores.
La mejor arma que un hombre puede usar en la vida es un estado psicológico correcto. Uno puede desarmar fieras y desenmascarar traidores, mediante estados interiores apropiados. Los estados interiores equivocados nos convierten en víctimas indefensas de la perversidad humana. Aprended a enfrentar los sucesos más desagradables de la vida práctica con una actitud interior apropiada. No olvidéis que acontecimientos sin ningún valor podrían llevaros a la desgracia, si no elimináis de la psiquis los estados interiores equivocados. Cada evento exterior necesita incuestionablemente del billete apropiado; es decir, del estado psicológico preciso.
Combinar Estados y Eventos
Combinar estados interiores con acontecimientos exteriores en forma correcta, es saber vivir inteligentemente. Cualquier evento inteligentemente vivenciado exige su correspondiente estado específico, pero desafortunadamente las gentes cuando revisan su vida, piensan que ésta, en si misma, está constituida exclusivamente por eventos exteriores.
¡Pobres gentes! piensan que si tal o cual acontecimiento no les hubiesen sucedido, su vida habría sido mejor. Suponen que la mala suerte les salió al encuentro y que perdieron la oportunidad de ser felices. Lamentan lo perdido, lloran lo que despreciaron, gimen recordando los viejos tropiezos y calamidades. No quieren darse cuenta que vegetar no es vivir y que la capacidad para existir conscientemente depende exclusivamente de la calidad de los estados interiores del alma...
No importa ciertamente cuán hermosos sean los acontecimientos externos de la vida, si no nos encontramos en tales momentos en el estado interior apropiado, los mejores eventos pueden parecernos monótonos, cansadores o simplemente aburridores. Alguien aguarda con ansiedad la fiesta de bodas, es un gran acontecimiento, más podría suceder que se estuviese tan preocupado en el momento preciso del evento, que realmente no podujese ningún deleite y que todo aquello se tornase tan árido y frío como un protocolo...
La experiencia nos ha enseñado que no todas las personas que asisten a un banquete o a un baile, gozan de verdad. Nunca falta un aburrido en el mejor de los festejos y la música más deliciosa alegra a unos y hace llorar a otros. Muy raras son las personas que saben combinar conscientemente el evento externo con el estado interno apropiado. Es lamentable que las gentes no sepan vivir conscientemente: lloran cuando deben reír y ríen cuando deben llorar.
Controlarse es diferente: El gente sabia puede estar muy alegre, pero nunca jamás lleno de loco frenesí; triste pero nunca desesperado y abatido, sereno en medio de la violencia; casto entre la lujuria, etc. Las personas melancólicas y pesimistas piensan de la vida lo peor y francamente no desean vivir...
Todos los días vemos gentes que no solamente son infelices, sino que además - y lo que es peor - , hacen también amarga la vida de los demás. Gentes así no cambiarían ni viviendo diariamente de fiesta en fiesta; la enfermedad psicológica la llevan en su interior. Sin embargo esos sujetos se auto-califican como justos, santos, virtuosos, nobles, serviciales, etc., etc.
Los eventos desgraciados, reveses de fortuna, miseria, deudas, problemas, etc., son exclusividad de aquellas personas que no saben vivir. Cualquiera puede formarse una rica cultura intelectual, pero son muy pocos los que se cultivan en ese sentido. Cuando uno quiere separar los eventos exteriores de los estados interiores de conciencia, demuestra concretamente su incapacidad para vivir dignamente. Por el contrario quienes aprenden a combinarlos conscientemente marchan por el camino del éxito...
sábado, 3 de julio de 2010
47 LOS CUATRO ENEMIGOS NATURALES DEL CONOCIMIENTO
1. EL MIEDO a quedarse solo, es el primer enemigo: Uno cuando comienza a aprender lo que es la verdadera realidad lo hace poquito a poco al comienzo, luego más y más, siempre que sus pensamientos no se desvíen y se diluyan en la nada. Lo que se comienza a aprender nunca es lo que uno ha imaginado, porque el conocimiento nunca es lo que uno espera, cada paso del aprendizaje es un un atolladero y se empieza a experimentar miedo, porque lo que se esta aprendiendo se contrapone en gran medida a lo convencional, a lo que se está acostumbrado, a lo que el resto sabe. El miedo entonces empieza a crecer sin misericordia, sin ceder y nuestro propósito altruista comienza a convertirse en un campo de batalla. Así comienzan los tropiezos con el primero de los enemigos naturales del hombre o la mujer que quieren adentrarse en el conocimiento de la verdadera realidad de la vida. Si el hombre o mujer, por miedo, huye del conocimiento, nunca llegará a ser un hombre sabio. Lo que si puede llegar a ser es un hombre o mujer superficial, vano, un engreído, un cobarde cualquiera o un maleante. Su primer enemigo habrá puesto fin a sus ansias de aprender, de superarse. Entonces lo primero que debe hacer un hombre para vencer su miedo es no huir. Se debe desafiar al miedo. Enfrentarlo hasta que el enemigo se retire. Esa es la forma como el hombre y la mujer comienzan a sentirse seguros de si mismos. Es la forma como su propósito se fortalece. Es imposible que un hombre o mujer que se ha abandonado al miedo durante años finalmente lo conquiste, porque el que se rindió al miedo durante tanto tiempo, nunca después lo enfrentará. El aprender le habrá asustado tanto que ya no volverá a hacer la prueba y se mantendrá en su ignorancia y superficialidad. Pero si trata de aprender durante años, desafiando a sus temores, terminará conquistando el miedo, porque nunca, en realidad, se había abandonado a el. La conquista o derrota del miedo es un momento gozoso. Habiéndolo vencido se estará libre de él por el resto de los días y se habrá adquirido una bienechora claridad mental. Una claridad que borrando el miedo le hara sentir que para él ya nada hay oculto.
2. LA CLARIDAD MENTAL, es el segundo enemigo: La claridad mental, tan difícil de obtener, dispersa el miedo, pero también enceguece al hombre, le induce poderosamente a no dudar de si mismo, dándole la seguridad de poder hacer cuanto se le antoje porque, según él, todo lo que ve, lo ve con claridad. Y esa claridad le da valor. Pero todo eso no es más que un error, una ilusión más, es como si viera algo en forma clara, pero incompleta. Si el hombre se rinde a esa ilusion de poder, habrá sucumbido a su segundo enemigo y se pondrá muy torpe para aprender. Se apurará cuando debiera ser paciente, o sera paciente cuando debiera apurarse. Tonteará tanto con su aprendizaje que terminará siendo incapaz de aprender nada. Su segundo enemigo habrá parado en seco sus intentos de hacerse sabio. En vez de eso se convertirá en un guerrero impetuoso o en un payaso. Pero cosa rara, la claridad mental que tan caro ha pagado, no lo regresará a la oscuridad y al miedo, ¡nó!. Conservará esa claridad mientras viva, pero ya no aprenderá ni anhelará nada más. Para evitar esa derrota el hombre debera hacer lo mismo que con el miedo: desafiar a su claridad mental y usarla sólo para ver y esperar con paciencia, y también para obrar con tino antes de dar otros pasos. Deberá pensar sobre todo que esa claridad mental que tiene es casi un error, hasta que llegue el momento en que comprenda que ella ya no es más un punto delante de sus ojos. Así el hombre habrá vencido a su segundo enemigo y llegara a una posición donde ya nada podra dañarlo. Esta posición no sera un error ni tampoco una ilusión; no será solamente un punto delante de los ojos. Esa posición será la del verdadero poder. Sabrá entonces que el poder tantas veces buscado, es suyo al fin. Podrás hacer con el lo que se le antoje. Pero habra tropezado con su tercer enemigo.
3. EL PODER, es el tercer enemigo: El poder es el mas fuerte de todos los enemigos y, naturalmente, lo mas fácil es rendirse a él. Después de todo el hombre o la mujer, llegados a este punto, es de veras invencible: como el es el que manda, empieza tomando riesgos calculados y termina reglamentándolo todo porque es el amo del poder. Un hombre en esta etapa apenas advierte que su tercer enemigo esta cubriéndolo con su manto, y de pronto, sin darse cuenta, habrá sin duda perdido la batalla. Su enemigo lo habrá transformado en un hombre o mujer cruel, caprichoso, que conservara siempre su claridad mental y su poder, pero asi vencido por su tercer enemigo, perderá el control sobre si mismo porque no sabe como ni cuando usarlo, muriendo sin haber aprendido nunca, realmente, cómo manejarlo. El poder habra sido sólo una carga sobre su destino.
La derrota a manos de cualquiera de estos tres enemigos es definitiva. Cuando uno de ellos vence, no hay nada que hacer. Si el hombre se ha rendido al poder, esta acabado, pero si el poder lo ciega solo temporalmente y luego el hombre lo rechaza, significa que la batalla sigue. Quiere decir que todavía esta tratando de volverse hombre sabio, porque un hombre o mujer sólo esta vencido cuando ya no lucha y se abandona. Para vencer a su tercer enemigo: el poder, el hombre tiene que desafiarlo intencionadamente. Tiene que procurar darse cuenta de que el poder que aparentemente ha conquistado no es en verdad suyo. Debe mantenerlo a raya minuto a minuto, manejando con tino todo lo que ha aprendido. Hombres y mujeres sólo alcanzan el punto en el que todo se domina, cuando son capaces de darse cuenta que sin control sobre si mismo, la CLARIDAD MENTAL y el PODER son peores que los errores de la ignorancia. Recién entonces comprenden cómo y cuando usar su poder, venciendo así a su tercer enemigo. Pero ya el hombre o la mujer, para entonces, quizás estará ya al final de su travesía por el camino del conocimiento y, casi sin advertirlo, tropezará con su último enemigo: la VEJEZ.
4. LA VEJEZ, es el cuarto y último enemigo. Este enemigo es el mas cruel de todos. Es el único al que no se puede vencer por completo. Es el enemigo que el hombre solo puede ahuyentar por breves momentos. La vejez es la época en que el hombre o la mujer ya no tienen MIEDOS, ya no tienen CLARIDAD MENTAL impaciente; es el tiempo en que todo su PODER esta bajo control, pero también es el tiempo en el que siente un deseo constante de descansar, de abandonar la lucha. Si se rinde por entero a su deseo de reposo y olvido, si se arrulla en la fatiga, habrá perdido el último asalto, y su enemigo lo reducirá a una debil criatura, porque su deseo de retirarse del campo de batalla habrá vencido a su CLARIDAD MENTAL, a su PODER y a todos los conocimientos y experiencias que posee. Pero si este hombre viejo se sacude el cansancio, y vive su destino cognoscente hasta el final, puede entonces ser llamado HOMBRE SABIO, aunque sea tan sólo por esos breves momentitos en que logra ahuyentar a este enemigo invencible. Esos breves momentos de claridad, poder y conocimiento, son suficientes.
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